Sofia Luz Castagno
Poeta adicto al portal
Cerré una puerta en mi vida
que no me servía de nada:
logré ver que se escapaban
como sangre de una herida
muchas verdades perdidas,
muchas respuestas vedadas
que me fueron contestadas
con palabras repetidas.
Cerré una puerta en mi vida
y fue un alivio a mi alma,
que rescató con gran calma
de un montón que estorbaría
todas las cosas podridas
que enfermaban a las sanas,
como un pilón de manzanas
con gusanos que comían.
Era una inútil salida
que no me servia de nada,
siempre por ella arrojaba
-sin saber que contenían-
cofres llenos de alegría
que eran cargas pesadas...
Construiré una ventana
de grandes cristalerías
y miraré con porfía
lo que arroje mañana...
quizas ... equivocada,
por ella eche mi vida...
que no me servía de nada:
logré ver que se escapaban
como sangre de una herida
muchas verdades perdidas,
muchas respuestas vedadas
que me fueron contestadas
con palabras repetidas.
Cerré una puerta en mi vida
y fue un alivio a mi alma,
que rescató con gran calma
de un montón que estorbaría
todas las cosas podridas
que enfermaban a las sanas,
como un pilón de manzanas
con gusanos que comían.
Era una inútil salida
que no me servia de nada,
siempre por ella arrojaba
-sin saber que contenían-
cofres llenos de alegría
que eran cargas pesadas...
Construiré una ventana
de grandes cristalerías
y miraré con porfía
lo que arroje mañana...
quizas ... equivocada,
por ella eche mi vida...