La verdad, más fatiga que miedo.
Escribir no se parece a decir que algo supe.
Verdad es lo que niego,
lo que desmiento como un muro
donde si raspo sonidos me sorprendo y callo.
Como una oportunidad me cambia en la boca.
En la levedad en que la tarde crece pierdo las palabras,
busco las que no sepan volver.
Como en un cielo nuevo trato de equivocarme
así pido la frescura.
No hablo del límite, la impericia
en la que puedo encontrarle salida a un poema
u organizar, con forzada precisión
el momento en que uno cree va a decir algo.
Confío en el ocaso
porque el fin que convoca sigue impreciso.
Como no saber silbar, así creo, así creo.
Escribir no se parece a decir que algo supe.
Verdad es lo que niego,
lo que desmiento como un muro
donde si raspo sonidos me sorprendo y callo.
Como una oportunidad me cambia en la boca.
En la levedad en que la tarde crece pierdo las palabras,
busco las que no sepan volver.
Como en un cielo nuevo trato de equivocarme
así pido la frescura.
No hablo del límite, la impericia
en la que puedo encontrarle salida a un poema
u organizar, con forzada precisión
el momento en que uno cree va a decir algo.
Confío en el ocaso
porque el fin que convoca sigue impreciso.
Como no saber silbar, así creo, así creo.