BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
He visto torsos esbeltos
en la mitad de un océano
regurgitado por sombrías
mareas interceptadas por una
mayoría silenciosa. Rosas
abajo, he visto rodar sangres,
con lenguas de antiguo, con amuletos
desvelados, en silos de amargura
completados por golpes y azucenas.
En mitad de un oleaje interpuesto,
mis caderas llamean buscando tus
azules diatribas, cielo a cielo, poema
a poema.
Derribados opúsculos y gratificantes
fonemas, odiados en sirenas sonoras,
cuyos incendios desmienten cetros circulares
o coronas.
©
en la mitad de un océano
regurgitado por sombrías
mareas interceptadas por una
mayoría silenciosa. Rosas
abajo, he visto rodar sangres,
con lenguas de antiguo, con amuletos
desvelados, en silos de amargura
completados por golpes y azucenas.
En mitad de un oleaje interpuesto,
mis caderas llamean buscando tus
azules diatribas, cielo a cielo, poema
a poema.
Derribados opúsculos y gratificantes
fonemas, odiados en sirenas sonoras,
cuyos incendios desmienten cetros circulares
o coronas.
©