paso al lado mio nuevamente casi rosando mi brazo con su delicada piel, se sentó al igual que todos los días en el cubículo que se encontraba al lado mio, esbozo una sonrisa y me saludo tal como lo hacia todos los días, sus labios me tocaron sutilmente, aun quedaba tiempo para charlar, mis ojos se perdieron al mirarla fijamente , la veía mover sus labios al hablar pero no la podía escuchar, tan solo deleitaba su claros ojos, su labios tan perfectos, su piel tan tersa y la sonrisa que hacia cada vez que me miraba, podríamos haber hablado todo el día solo para vernos otra vez pero el sonido de la campana nos hizo separarnos por otro momento...
continuara
armijo.
continuara
armijo.