Artémida
Poeta recién llegado
Quiero ser para ti todo lo bueno:
El letargo en tu día sin pausa,
el descanso que no marca el reloj,
la alegría que no hallas en la mañana,
en la noche, el sueño acaparador.
Y aunque digas: estoy tan triste, casi sollozando
y te responda: no soporto pensarte triste, respirando el llanto,
Tu voz se oye tan tranquila y pacífica rendida en el cansancio!
Sin embargo, sólo resta un buenas noches,
tú dormirás acunado en pena,
yo velaré por ella las noctámbulas horas,
mientras el insomnio fiel juega con mis ojos
mojando la almohada que ansía y espera
Pero mañana mañana reviviremos los deseos,
tú volverás a la tarea cruel,
y yo dormiré en tu pensamiento,
para brindarte luego el descanso,
cuando ya no lo encuentres en ningún sueño
El letargo en tu día sin pausa,
el descanso que no marca el reloj,
la alegría que no hallas en la mañana,
en la noche, el sueño acaparador.
Y aunque digas: estoy tan triste, casi sollozando
y te responda: no soporto pensarte triste, respirando el llanto,
Tu voz se oye tan tranquila y pacífica rendida en el cansancio!
Sin embargo, sólo resta un buenas noches,
tú dormirás acunado en pena,
yo velaré por ella las noctámbulas horas,
mientras el insomnio fiel juega con mis ojos
mojando la almohada que ansía y espera
Pero mañana mañana reviviremos los deseos,
tú volverás a la tarea cruel,
y yo dormiré en tu pensamiento,
para brindarte luego el descanso,
cuando ya no lo encuentres en ningún sueño
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