cayendo como las hojas
Poeta recién llegado
No te deseo el día,
en el que un susurro interno ,
te arroje, chiribitas de luz,
a los ojos doloridos,
entreabiertos en tu tormenta...
la confusión te hace idiota,
todo te parece invertido,
prestigio se tornara estafa,
el robar es miseria,
la enfermedad hay que pararla...
La vida seguirá escurriéndose ,
entre las trampas de las vida,
los números servirán a otros,
el oro, lo cortara la espada,
y tu barba ya no lucirá ,
como la de los hombres.
El tiempo te hará virgen,
entre las vírgenes más solemnes,
devoradas en las entrañas
de sus madre, medio idiotas,
despojados de la herencia de su padre,
apartados de la raza que continua pura,
y con lastima les apartan la mirada,
en tu virginidad, ya un hombre,
viendo que tu tormento se perpetua,
te enseñara a escribir a lápiz,
como un niño, en tierra pesada.
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