CHIQUILLA
Me embelesas, chiquilla, me derriten tus ojos,
deja que te los cierre con cerrojos de besos
me deslumbras y enciendes de deseos mis sesos,
vámonos que me invaden amorosos antojos.
Deja que saboree esos labios tan rojos
que palpitan de anhelos ofreciendo sus miel.
Mis caricias darán refrescor a tu piel
y en mis brazos tendrás el ansiado refugio
donde calmar tus miedos sin ningún subterfugio,
gozarás en mi cama sin lujo ni oropel.
Ya llegamos, no puedo esperar más,
presiento que tú me necesitas,
con ansias de mi amor fuerte palpitas,
me lo dicen los besos que me das.
Fogosas y jugosas nuestras bocas
se funden en un juego delicioso
el abrazo se vuelve querencioso,
las manos acarician como locas.
Vuelan ropas, tus pechos tan enhiestos
desafían, erectos los pezones,
se ofrecen a mis labios, los chupones
te hacen estremecer, están dispuestos.
Boca y manos tu cuerpo sobrevuelan,
mariposas que excitan los sentidos,
caemos sobre el lecho muy unidos,
los suspiros nuestro placer revelan.
Que se siente feliz, dice y dormida
al instante se queda entre mis brazos
que la envuelven silentes en sus lazos,
de tanto gozo ya quedó rendida.
Aunque estoy agotado yo la velo,
la contemplo amoroso y complacido
es tan grande el placer que he recibido
que al pensarlo disfruto y me desvelo.
Mis dedos acarician lentamente,
insidiosos, tus curvas armoniosas
sintiendo suavidades deliciosas,
aun dormida te entregas plenamente.
Antes de irte recuerdos te daré
clavados firmemente en tu interior,
los tatuaré en tu memoria sin dolor,
tu príncipe azul siempre seré.
Me embelesas, chiquilla, me derriten tus ojos,
deja que te los cierre con cerrojos de besos
me deslumbras y enciendes de deseos mis sesos,
vámonos que me invaden amorosos antojos.
Deja que saboree esos labios tan rojos
que palpitan de anhelos ofreciendo sus miel.
Mis caricias darán refrescor a tu piel
y en mis brazos tendrás el ansiado refugio
donde calmar tus miedos sin ningún subterfugio,
gozarás en mi cama sin lujo ni oropel.
Ya llegamos, no puedo esperar más,
presiento que tú me necesitas,
con ansias de mi amor fuerte palpitas,
me lo dicen los besos que me das.
Fogosas y jugosas nuestras bocas
se funden en un juego delicioso
el abrazo se vuelve querencioso,
las manos acarician como locas.
Vuelan ropas, tus pechos tan enhiestos
desafían, erectos los pezones,
se ofrecen a mis labios, los chupones
te hacen estremecer, están dispuestos.
Boca y manos tu cuerpo sobrevuelan,
mariposas que excitan los sentidos,
caemos sobre el lecho muy unidos,
los suspiros nuestro placer revelan.
Que se siente feliz, dice y dormida
al instante se queda entre mis brazos
que la envuelven silentes en sus lazos,
de tanto gozo ya quedó rendida.
Aunque estoy agotado yo la velo,
la contemplo amoroso y complacido
es tan grande el placer que he recibido
que al pensarlo disfruto y me desvelo.
Mis dedos acarician lentamente,
insidiosos, tus curvas armoniosas
sintiendo suavidades deliciosas,
aun dormida te entregas plenamente.
Antes de irte recuerdos te daré
clavados firmemente en tu interior,
los tatuaré en tu memoria sin dolor,
tu príncipe azul siempre seré.