allix
Poeta fiel al portal
Una vez conocí a una niña
su apodo era "chispita"
Era algo graciosa
y pequeñita
pero tenia sin duda
el corazón de una heroina
Chispita era tierna y bonita
tenia grandes ojos melancólicos
que estaban en compleja armonia
con aquellos labios rojos
de la chiquilla
Chispita era una de esas...
una de esas hermosas criaturas
que te roban el corazón a primera vista
Poseia un alma bizarra
y una fuerza sobrehumana
Era una chica fuera de serie
nada común
así todo el mundo la describiese
nadie coincidiese
Ya que chispita era la llama de la alegría
la paz y la armonía
Una inspiración para los deshauciados
el sol de los días nublados
Era una muchacha sencilla
de ojos calmados
la misma que no se rendía
ante algún obstáculo
Dulce como un caramelo
hermosa como una rosa
por dentro por fuera
siempre lo era
Pero no hay mundo perfecto
ni desgracia que a la felicidad no sobrevenga
por eso chispita un día
no desperto más
fue el día
en el que la luna no nos quiso abandonar
Las aves cantaron aguda melancolía
mientras la gente cantaba amargas armonias
las lágrimas caian..
Los rios furiosos sonaban
y la niebla cada vez mas se condensaba
todos sentian la terrible pérdida de la muchacha
De aquella dulce niña
que con una mirada te llevaba a un lugar
de luciérnagas y hadas
De esa hermosa alma
que chispita guardaba
La muchacha de dócil cabellera
y rizos largos
Ella, la niña risueña de 12 años
que por fin encontro descanso
y yace por debajo de esta pieza de mármol
su apodo era "chispita"
Era algo graciosa
y pequeñita
pero tenia sin duda
el corazón de una heroina
Chispita era tierna y bonita
tenia grandes ojos melancólicos
que estaban en compleja armonia
con aquellos labios rojos
de la chiquilla
Chispita era una de esas...
una de esas hermosas criaturas
que te roban el corazón a primera vista
Poseia un alma bizarra
y una fuerza sobrehumana
Era una chica fuera de serie
nada común
así todo el mundo la describiese
nadie coincidiese
Ya que chispita era la llama de la alegría
la paz y la armonía
Una inspiración para los deshauciados
el sol de los días nublados
Era una muchacha sencilla
de ojos calmados
la misma que no se rendía
ante algún obstáculo
Dulce como un caramelo
hermosa como una rosa
por dentro por fuera
siempre lo era
Pero no hay mundo perfecto
ni desgracia que a la felicidad no sobrevenga
por eso chispita un día
no desperto más
fue el día
en el que la luna no nos quiso abandonar
Las aves cantaron aguda melancolía
mientras la gente cantaba amargas armonias
las lágrimas caian..
Los rios furiosos sonaban
y la niebla cada vez mas se condensaba
todos sentian la terrible pérdida de la muchacha
De aquella dulce niña
que con una mirada te llevaba a un lugar
de luciérnagas y hadas
De esa hermosa alma
que chispita guardaba
La muchacha de dócil cabellera
y rizos largos
Ella, la niña risueña de 12 años
que por fin encontro descanso
y yace por debajo de esta pieza de mármol
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