CHURA
(En Quichua: Mujer elegante)
Bendita incógnita de la montaña
paisaje profundo en tus ojos,
ronda el aire en tus manos
se cobija el amor que te extraña.
Rozar a la nubes descalza
andar con tu alma hasta el alba,
donde tu risa se ensalza.
Flor de flores
en los jarrones de mis pupilas,
ala de ave sin plumas
que haces,
volar a los sentimientos.
Reír y hacer llorar
cuando en ausencia y sin latido,
dejas las almohadas vacías
de los poetas,
que quieren rimarte las pestañas.
Cantata escondida
en el parral de un laberinto,
destino en la mano
que toca el horizonte,
desearte no es un final
misterio de mujer,
porque allí donde no estas
empieza el principio de amarte.
Hoy es día grande
las hadas quieren celebrarte,
los ángeles besarte
y yo insignificante
quiero descubrirte en cada atardecer
que pueda amarte con los ojos cerrados.
Formarte círculos
en el lago de tu boca
sin querer saber
saberte entregada con el cabello despeinado.
Con la ayuda del viento
despajare tú incógnita
para estar atado
sin hilos a tu boca.
(En Quichua: Mujer elegante)
Bendita incógnita de la montaña
paisaje profundo en tus ojos,
ronda el aire en tus manos
se cobija el amor que te extraña.
Rozar a la nubes descalza
andar con tu alma hasta el alba,
donde tu risa se ensalza.
Flor de flores
en los jarrones de mis pupilas,
ala de ave sin plumas
que haces,
volar a los sentimientos.
Reír y hacer llorar
cuando en ausencia y sin latido,
dejas las almohadas vacías
de los poetas,
que quieren rimarte las pestañas.
Cantata escondida
en el parral de un laberinto,
destino en la mano
que toca el horizonte,
desearte no es un final
misterio de mujer,
porque allí donde no estas
empieza el principio de amarte.
Hoy es día grande
las hadas quieren celebrarte,
los ángeles besarte
y yo insignificante
quiero descubrirte en cada atardecer
que pueda amarte con los ojos cerrados.
Formarte círculos
en el lago de tu boca
sin querer saber
saberte entregada con el cabello despeinado.
Con la ayuda del viento
despajare tú incógnita
para estar atado
sin hilos a tu boca.