Como ave sin alas,
me dejas a merced del viento,
entre sabanas oscuras,
zarandeada por torbellinos
gigantescos e insaciables,
que me azotan
con aspas de molinos,
y desgastan mas y mas,
mi alma erosionada,
vestida de cicatrices sangrantes.
Agonizando entre penumbras,
y envenenada de dolor,
solo puedo aguardar,
noches de oscuras tormentas,
donde me ahogo en mis lágrimas,apenadas,
recordando mi desamor.