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Ciela o teoría del conocimiento

Viento de américa

Poeta adicto al portal
Yo sólo sé que el amor
unas veces entra por los ojos,
otras por la nariz,
algunas más por el oído
y hay quien dice que también
por el estómago.

El problema es una vez que entra:
adentro se convierte
en un perro rabioso.
Para sacarlo,
o te desgarra las entrañas
o lo obligas, a palos,
a quedarse ahí.
 
Poema breve e intenso, además de sabio.
Cómo se hace para no quedar infectado por esa rabia? Debiéra de haber una vacuna.
Te mando un gran abrazo amigo.
 
Viento de américa;2187014 dijo:
Yo sólo sé que el amor
unas veces entra por los ojos,
otras por la nariz,
algunas más por el oído
y hay quien dice que también
por el estómago.

El problema es una vez que entra:
adentro se convierte
en un perro rabioso.
Para sacarlo,
o te desgarra las entrañas
o lo obligas, a palos,
a quedarse ahí.

Cortito pero efectivo... me gustó leerte en este poema que es el primero que leo de tu autoría compañero de letras. Soy nuevita en el portal, no tan nuevita en el portal de la vida: Gra
 
Conozco el origen y el trasfondo de ésta tu poesía y me parece espectacular las imagenes que logras a partir de tus letras.
Felicitaciones poeta.
Daniel
 
Azul Profundo:
Creo que no existe vacuna y si la hubiera nadie querría ponérsela (al menos yo no). ¿Tú te la pondrías? Siempre es un desafío lidiar con un perro rabioso como el amor. Hasta siempre. Besos.
 
Cipres 1957:
Qué bueno que hubo identidad en ti con estos versos, ése es uno de los propósitos de todo aspirante a poeta y de la poesía misma. Un abrazo.
 
Roxy Ancayay:
El encanto lo produjo mi querida Ciela y no había otra forma de contestar a sus letras, eso hizo que un simple comentario se convirtiera en un poema para ella. Hasta siempre.
 
Yo sólo sé que el amor
unas veces entra por los ojos,
otras por la nariz,
algunas más por el oído
y hay quien dice que también
por el estómago.

El problema es una vez que entra:
adentro se convierte
en un perro rabioso.
Para sacarlo,
o te desgarra las entrañas
o lo obligas, a palos,
a quedarse ahí.



Es como haber tenido una criatura con el viento. Pero qué hijo hemos tenido. Apasionado el chico. Ráfaga pura: la estirpe de su padre. Ahora bien, que no muerda en el "parvulario"... ja ja ja. Y qué nombre tiene... Gracias, querido viento de América, por nuestro intercambio y por la emoción que siempre me generan tus versos.

Un abrazo carente de teorías :::hug:::.
 
Ciela:
No podía tener otro nombre mejor. El nombre de un poetisa apasionada de su quehacer poético y del amor. Un gran beso para ti. Hasta siempre.
 
Albuja Bravo Guillermo:
Y lo peor no es dejarlo salir, creo, viéndolo a la distancia, que es no dejarlo entrar, aunque lo tengas en las narices. Gracias por tu lectura. Un abrazo. Hasta luego.
 
ocelotl amatl:
Más vale tarde que nunca, y aunque tarde gracias por tu comentario. Son las marcas que deja un perro rabioso en corazón. Hasta luego.
 

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