claudiorbatisti
claudiorbatisti
Déjala ya! La queja desgarrada,
¡Dentro de sus entrañas hay ovarios!
sangre, huesos, pulmones, sus prontuarios,
¡Arde fiebre! Estarás así aliviada.
Mártir en un penal de proletarios,
Reos sin libertad, yacen atados
entre los moribundos sentenciados,
bolsas de encapuchados ordinarios.
Cajas llenas de trajes arrugados,
mil zapatos tirados en penumbra,
pronto la parca lúgubre te nombra
son algunos recuerdos fragmentados.
Calle, barro adoquines amputados;
mientras salen los sórdidos aviones
vuelan gritos quejosos e ilusiones,
ruta incierta que busca en esta aurora,
truncar cierta esperanza soñadora,
del cielo celeste, sin prisiones.
Claudio Batisti