sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cielo de mis latidos, que llenas los soplidos de buenos vientillos, que riman enganchados, lanzando mis suspiros, para derramar con mí sangre ese amor a la dama de mis cuentillos. La cual se escribe, para ser como una luna con estribillos, por ser ya, es princesa con sabor a fantasía, y al llegar al alba, soy esclavo, de sus cantos y sus ricillos.