gercruz
Poeta recién llegado
En el silencio
de la fragilidad de tus manos,
despiertas y abres la puerta
de aquel inmenso amor... ¡Eres vida!...
Fragilidad en tu voz
despertando aquel león,
devorándose el inmenso mundo,
de tu propia historia de vida... ¡Subliminal!
Es tu voz,
descifrando la miel de tus labios,
pronunció tu nombre,
despejando mi tristeza por alegría...
Cuán grande tus manos,
yéndose por mis brazos,
enredándose tan grande abrazo,
es tu mirar... ¡Cielo de vida!...
Llegaste bajo la estrella,
de un hogar,
revoleteando cada espacio,
de ternura en un solo despertar...
Juega,
mientras observas,
cómo pasan los días,
llenos de amor, por siempre... ¡Se feliz!
de la fragilidad de tus manos,
despiertas y abres la puerta
de aquel inmenso amor... ¡Eres vida!...
Fragilidad en tu voz
despertando aquel león,
devorándose el inmenso mundo,
de tu propia historia de vida... ¡Subliminal!
Es tu voz,
descifrando la miel de tus labios,
pronunció tu nombre,
despejando mi tristeza por alegría...
Cuán grande tus manos,
yéndose por mis brazos,
enredándose tan grande abrazo,
es tu mirar... ¡Cielo de vida!...
Llegaste bajo la estrella,
de un hogar,
revoleteando cada espacio,
de ternura en un solo despertar...
Juega,
mientras observas,
cómo pasan los días,
llenos de amor, por siempre... ¡Se feliz!