Sigfrid
Poeta recién llegado
Cielo oscuro
Las estrellas no brillan,
el viento ya no sopla;
la tristeza me limita,
a la soledad desgarradora.
El silencio me consume,
dejo que mis ojos hablen;
la noche por fin descubre;
que mi corazón ya no late.
Cae otra vez el telón,
no hay espectadores, ni aplausos;
he tomado una decisión,
derrotados abandonar mis pasos.
Este sentimiento extraño,
tan lúgubre y sombrío;
habitaba en mí hace años,
y hoy al mundo ha nacido.
Las estrellas no brillan,
el viento ya no sopla;
la tristeza me limita,
a la soledad desgarradora.
El silencio me consume,
dejo que mis ojos hablen;
la noche por fin descubre;
que mi corazón ya no late.
Cae otra vez el telón,
no hay espectadores, ni aplausos;
he tomado una decisión,
derrotados abandonar mis pasos.
Este sentimiento extraño,
tan lúgubre y sombrío;
habitaba en mí hace años,
y hoy al mundo ha nacido.
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