Merihim
Poeta recién llegado
Hoy le hice el amor como si fuese un ángel,
en medio de las ruinas de su edén de muerte.
Sus lágrimas mezclaron el semen roído sobre sus senos.
Me miró con la sonrisa más tierna
e hizo descender en papiros de querubines
la primera pesadilla amenazando a la belleza.
Su corazón adquirió el brillo del vampiro,
y la yugular de mi alma hizo arder en fuego.
Besó mi boca solo para destrozar mi lengua,
degolló mi cabeza para vaciar su veneno
en el ataúd de mis temores.
Aun así la he conservado como a un “ángel en su cripta”,
ocultando sus ojos de demonio.
Huele a vino, estoy embriagado de sus huesos pálidos,
Probé con el tiempo para volver a mi presente,
(demasiado tarde para seguir creyendo en el presente)
Ahora después de ahorcar el tiempo sé que todo oculta una realidad.
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