sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cielo,
corazón de romero,
con luz y sol de sueño entero.
Cielo,
soñador sincero,
de verso y tiempo nuevo.
Amor de copla
y amor verdadero,
con suspiros de agua de enero.
Canciones que riman
con arte de torero,
como su brillo,
de verso de encuentro,
que arde de amor en un cuento.
Roza el aire en silencio,
en beso de fuego,
con tiempo completo.
Miradas de sueño
con solo un beso,
de alma de cielo.
Se va a las orillas de un verso,
haciendo el amor en su encuentro,
del sabor de un te quiero.
Se unen los días,
se hacen los deseos,
camina en la voz de un deseo.
Mil flores
mis manos de colores,
que abren la luz en tu cuerpo,
siendo tú la niña que llegó
a donde señaló el viento,
pues de esté a mi cuerpo
tus manos son el altar,
qué me llevó a donde tus alas,
alzaron la resurrección
para saber qué es un poema,
siempre y cuando me digas cielo.