laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al observar el jardín de sonrisas y flores que lleva tu carita mis días se transforman en cielos de alegrías.
Si tu risa marchita.
Si tus flores se deshojan.
Mis cielos se nublaran de penas, sus alegrías serán llantos.
Entonces para que no suceda nada de eso tendré que regar tu jardín con lluvia de besos alegres de mi cielo.
Solo así perdudará la poesía.