Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
Para mañana seré un pájaro enfermo,
un camaleón que se aleja del fuego,
destapando labios de hielo,
para resbalar coloquialmente en el vidrio.
El secreto es más grande que el puente:
Espalda lasciva y candente
de cuadriláteros mustios,
burbujas en ojos caídos,
que se disuelven en el silencio.
¿Quién sabe de espejos en ésta
primavera del cuerpo?
El alivio absoluto para un perpetuo blasón;
secreciones de entes opacos,
el origen de un recuerdo radical.
Para encontrar un arbusto culpable,
haré mutilar esta campana de arena,
oscureciendo la estrategia
que enceguece albínamente mis páginas.
un camaleón que se aleja del fuego,
destapando labios de hielo,
para resbalar coloquialmente en el vidrio.
El secreto es más grande que el puente:
Espalda lasciva y candente
de cuadriláteros mustios,
burbujas en ojos caídos,
que se disuelven en el silencio.
¿Quién sabe de espejos en ésta
primavera del cuerpo?
El alivio absoluto para un perpetuo blasón;
secreciones de entes opacos,
el origen de un recuerdo radical.
Para encontrar un arbusto culpable,
haré mutilar esta campana de arena,
oscureciendo la estrategia
que enceguece albínamente mis páginas.