Luis Trujillo
Poeta recién llegado
Cierra los ojos
quizá mañana cuando el sol copule
y ávido -mas ávido que nunca-
remonte en su lejanía perfecta,
quizá mañana a ti mujer
de ojos de pradera, a ti que eres
- en el sol, en el aire, dentro y lejos de esa ventana -
la sombra de un sueño siempre abierto.
Mujer tal vez mañana el cielo se mantenga en sus pilares
y tristeza sea solo un enfoque artístico
que huele a rosas, florecidas
ebrias, enlunadas y sin dios.
Entonces mujer blanca y constelada
y con dios y con mañana,
hay quien no te olvida en su grata soledad
y vano, inmerso, en la espiral que palpa
te nombra : y sucedes dormida.
quizá mañana cuando el sol copule
y ávido -mas ávido que nunca-
remonte en su lejanía perfecta,
quizá mañana a ti mujer
de ojos de pradera, a ti que eres
- en el sol, en el aire, dentro y lejos de esa ventana -
la sombra de un sueño siempre abierto.
Mujer tal vez mañana el cielo se mantenga en sus pilares
y tristeza sea solo un enfoque artístico
que huele a rosas, florecidas
ebrias, enlunadas y sin dios.
Entonces mujer blanca y constelada
y con dios y con mañana,
hay quien no te olvida en su grata soledad
y vano, inmerso, en la espiral que palpa
te nombra : y sucedes dormida.