jiwibama
Poeta asiduo al portal
Cierro los ojos, y en mi interior trato de entrar
trato de encontrar al niño que fui,
o el sueño que me alentaba a luchar
el motivo de vida que estaba en mí.
Ahora solo tengo mis batallas perdidas
ilusiones marchitas y rotas,
mariposas de amor con alas raídas,
tristeza convertida en gotas.
Cierro los ojos, queriendo hallar
lo que con ojos abiertos no he podido,
en la oscuridad encuentro la paz
que en la luz nunca he tenido.
Sin el ánimo para levantar la mirada
abrir los ojos húmedos de llanto,
y mirar a través de la ventana
el mundo que gira lento.
Que ganas de escapar
que ganas de correr sin parar
que ganas de ya no llorar
que ganas de ya no estar.
Cierro los ojos para huir de aquí
de todo lo que esta a mi alrededor
cierro los ojos sin poder dormir
y que el sueño calme mi dolor.
Me levanto, con los puños cerrados
mi rostro encendido, los dientes apretados
con la impotencia de la ira contenida
y la frustración de la fe perdida.
Quiero pelear conmigo mismo
golpear mi imagen, mi cuerpo derrotado
quiero hacerlo caer al abismo
y no parar hasta haberlo matado.
Desahogar mi cólera en su nariz
en su brazos, en su pecho
hacerle que se sienta tan infeliz
como yo tan feliz de haberlo hecho.
Pero solo cierro los ojos
mi mente ha estado divagando,
entre miedos, tristezas y enojos
aquí sigo viviendo, aquí sigo estando.
trato de encontrar al niño que fui,
o el sueño que me alentaba a luchar
el motivo de vida que estaba en mí.
Ahora solo tengo mis batallas perdidas
ilusiones marchitas y rotas,
mariposas de amor con alas raídas,
tristeza convertida en gotas.
Cierro los ojos, queriendo hallar
lo que con ojos abiertos no he podido,
en la oscuridad encuentro la paz
que en la luz nunca he tenido.
Sin el ánimo para levantar la mirada
abrir los ojos húmedos de llanto,
y mirar a través de la ventana
el mundo que gira lento.
Que ganas de escapar
que ganas de correr sin parar
que ganas de ya no llorar
que ganas de ya no estar.
Cierro los ojos para huir de aquí
de todo lo que esta a mi alrededor
cierro los ojos sin poder dormir
y que el sueño calme mi dolor.
Me levanto, con los puños cerrados
mi rostro encendido, los dientes apretados
con la impotencia de la ira contenida
y la frustración de la fe perdida.
Quiero pelear conmigo mismo
golpear mi imagen, mi cuerpo derrotado
quiero hacerlo caer al abismo
y no parar hasta haberlo matado.
Desahogar mi cólera en su nariz
en su brazos, en su pecho
hacerle que se sienta tan infeliz
como yo tan feliz de haberlo hecho.
Pero solo cierro los ojos
mi mente ha estado divagando,
entre miedos, tristezas y enojos
aquí sigo viviendo, aquí sigo estando.
::