alejandrina padron
Poeta recién llegado
Cierro los ojos, para dejar de sentir miedo del mañana
Sólo así, puedo caminar hacia el frente
Buscar senderos encantados
Veredas que me lleven hacia esos excelsos miradores
Donde las cumbres nevadas reflejan el sol
Desde allí, miro al mar
Que más que mar, sería el cielo
O quizás tu pensamiento reflejado en mí
O acaso mi pensamiento reflejado en ti
Allí, sentada, espero que pase el tiempo
Que la blanca nieve se convierta en susurrantes riachuelos
Que explosione la vida
Que el blanco sudario desaparezca
Que asome la verde hierba
Y luego, siempre desde mi atalaya
Y cubierta con la estola de amapolas y violetas
Que un día dejaste en mis hombros
Contemplar como el otoño viste de púrpura las hojas
Antes de arrebatarles la vida
¡Cumbres verdes o nevadas! ¿Eso que importa?
Lo que importa es tener tu mano entre las mías
Lo que importa, es llegar al paraíso
Sólo así, puedo caminar hacia el frente
Buscar senderos encantados
Veredas que me lleven hacia esos excelsos miradores
Donde las cumbres nevadas reflejan el sol
Desde allí, miro al mar
Que más que mar, sería el cielo
O quizás tu pensamiento reflejado en mí
O acaso mi pensamiento reflejado en ti
Allí, sentada, espero que pase el tiempo
Que la blanca nieve se convierta en susurrantes riachuelos
Que explosione la vida
Que el blanco sudario desaparezca
Que asome la verde hierba
Y luego, siempre desde mi atalaya
Y cubierta con la estola de amapolas y violetas
Que un día dejaste en mis hombros
Contemplar como el otoño viste de púrpura las hojas
Antes de arrebatarles la vida
¡Cumbres verdes o nevadas! ¿Eso que importa?
Lo que importa es tener tu mano entre las mías
Lo que importa, es llegar al paraíso