Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Ciertamente
Ciertamente, las cortinas
abarrotadas de pereza
despertaron naranjas.
Ciertamente,el jugo negro
de las cortinas, parece
petróleo bajando por
mis mejillas de noche.
Por la tela
de las cortinas colgaban gotas...
dos ruiseñores negros
cubiertos de ti.
Yo y las cortinas, ciertamente
padecimos de la postal
de tu hipocresía,las cortinas
despertaron naranjas
pero perecieron negras;
al igual que yo mismo...
por las lagrimas.
Francisco Ivan Pazualdo
Ciertamente, las cortinas
abarrotadas de pereza
despertaron naranjas.
Ciertamente,el jugo negro
de las cortinas, parece
petróleo bajando por
mis mejillas de noche.
Por la tela
de las cortinas colgaban gotas...
dos ruiseñores negros
cubiertos de ti.
Yo y las cortinas, ciertamente
padecimos de la postal
de tu hipocresía,las cortinas
despertaron naranjas
pero perecieron negras;
al igual que yo mismo...
por las lagrimas.
Francisco Ivan Pazualdo