frank c.
Poeta adicto al portal
La luna se prepara titilante,
presta esta para espolvorear su hechizo,
mientras, bajo mis sábanas blancas se arropa agazapada,
la señora soledad, esa que no tiene amigos.
Hoy sueño conmigo mismo no hay mañana
dejare el mundo y sus locuras,
me amare hasta hartarme y beberé de mi mar ,
aunque la sal se acumule en mis ojos y me haga llorar.
Las hadas y las musas tocaron sus trompetas,
pero mi ogro guardián cerró la puerta.
Trago la llave guiñándome un ojo,
eres preso me dijo de ti mismo.
No tienes más mañanas, estas en el abismo.
Y yo con mi sonrisa retorcida... lo reto con coraje.
No me conoces!!! Si soy oveja más no cualquiera
soy un carnero de las más altas cumbres.
Soy libre, soy yo mismo, soy un cimarrón de veinticuatro quilates.
En los abismos retozo renaciendo cada día
Sin ataduras, sin amarguras, y es muy caro mi pelaje,
si te atreves a retarme sabrás que soy un salvaje.
presta esta para espolvorear su hechizo,
mientras, bajo mis sábanas blancas se arropa agazapada,
la señora soledad, esa que no tiene amigos.
Hoy sueño conmigo mismo no hay mañana
dejare el mundo y sus locuras,
me amare hasta hartarme y beberé de mi mar ,
aunque la sal se acumule en mis ojos y me haga llorar.
Las hadas y las musas tocaron sus trompetas,
pero mi ogro guardián cerró la puerta.
Trago la llave guiñándome un ojo,
eres preso me dijo de ti mismo.
No tienes más mañanas, estas en el abismo.
Y yo con mi sonrisa retorcida... lo reto con coraje.
No me conoces!!! Si soy oveja más no cualquiera
soy un carnero de las más altas cumbres.
Soy libre, soy yo mismo, soy un cimarrón de veinticuatro quilates.
En los abismos retozo renaciendo cada día
Sin ataduras, sin amarguras, y es muy caro mi pelaje,
si te atreves a retarme sabrás que soy un salvaje.