Cinco rosas

Luis Á. Ruiz Peradejordi

Poeta que considera el portal su segunda casa
Gritó el alma en llanto:
¡Ya no habrá más primaveras!
Repitieron el eco los cielos,
temblaron de espanto las estrellas.

El yugo, roído de carcomas,
se hacía polvo de tiempo
orilla del camino.
La tierra, infecunda y fría,
negaba su matriz a la simiente.
Corría el sol, pálido de temores,
la aventura tibia de cada mañana.

Las palabras ceden
ante el viento que ensordece.
Los sollozos se acallan
en el vértigo del silencio.
Y grita el alma en llanto:
¡Ya no habrá más amaneceres!

Cinco lacias rosas rojas.
Cinco rosas se marchitan
en la piedra de un túmulo ignorado.
¿Una madre? ¿Un amigo?
Tal vez un amante desconocido.
Cinco rosas que pidiera
un loco, un soñador, un poeta.

Rompió entrañas la tierra,
sangre y llanto manó a raudales,
para gritar desde lo hondo:
¡No florecerán más los rosales!
 
Luis Á. Ruiz Peradejordi;1859586 dijo:
Gritó el alma en llanto:
¡Ya no habrá más primaveras!
Repitieron el eco los cielos,
temblaron de espanto las estrellas.

El yugo, roído de carcomas,
se hacía polvo de tiempo
orilla del camino.
La tierra, infecunda y fría,
negaba su matriz a la simiente.
Corría el sol, pálido de temores,
la aventura tibia de cada mañana.

Las palabras ceden
ante el viento que ensordece.
Los sollozos se acallan
en el vértigo del silencio.
Y grita el alma en llanto:
¡Ya no habrá más amaneceres!

Cinco lacias rosas rojas.
Cinco rosas se marchitan
en la piedra de un túmulo ignorado.
¿Una madre? ¿Un amigo?
Tal vez un amante desconocido.
Cinco rosas que pidiera
un loco, un soñador, un poeta.

Rompió entrañas la tierra,
sangre y llanto manó a raudales,
para gritar desde lo hondo:
¡No florecerán más los rosales!


Bellísimo escrito Luis Á. Ruiz Peradejordi, lamento de la vida misma es.
Me ha gustado mucho
Un saludo cordial para usted Luis Á. Ruiz Peradejordi
Raúl
 
Luis Á. Ruiz Peradejordi;1859586 dijo:
Gritó el alma en llanto:
¡Ya no habrá más primaveras!
Repitieron el eco los cielos,
temblaron de espanto las estrellas.

El yugo, roído de carcomas,
se hacía polvo de tiempo
orilla del camino.
La tierra, infecunda y fría,
negaba su matriz a la simiente.
Corría el sol, pálido de temores,
la aventura tibia de cada mañana.

Las palabras ceden
ante el viento que ensordece.
Los sollozos se acallan
en el vértigo del silencio.
Y grita el alma en llanto:
¡Ya no habrá más amaneceres!

Cinco lacias rosas rojas.
Cinco rosas se marchitan
en la piedra de un túmulo ignorado.
¿Una madre? ¿Un amigo?
Tal vez un amante desconocido.
Cinco rosas que pidiera
un loco, un soñador, un poeta.

Rompió entrañas la tierra,
sangre y llanto manó a raudales,
para gritar desde lo hondo:
¡No florecerán más los rosales!


Espero que "esos augurios" (del invierno en tus letras)
se quedaran en estos bellísimos versos
y tengas una primavera multicolor,
un abrazo y mi cariño.Rosario
 
Luis Á. Ruiz Peradejordi;1859586 dijo:
Gritó el alma en llanto:
¡Ya no habrá más primaveras!
Repitieron el eco los cielos,
temblaron de espanto las estrellas.

El yugo, roído de carcomas,
se hacía polvo de tiempo
orilla del camino.
La tierra, infecunda y fría,
negaba su matriz a la simiente.
Corría el sol, pálido de temores,
la aventura tibia de cada mañana.

Las palabras ceden
ante el viento que ensordece.
Los sollozos se acallan
en el vértigo del silencio.
Y grita el alma en llanto:
¡Ya no habrá más amaneceres!

Cinco lacias rosas rojas.
Cinco rosas se marchitan
en la piedra de un túmulo ignorado.
¿Una madre? ¿Un amigo?
Tal vez un amante desconocido.
Cinco rosas que pidiera
un loco, un soñador, un poeta.

Rompió entrañas la tierra,
sangre y llanto manó a raudales,
para gritar desde lo hondo:
¡No florecerán más los rosales!


Oh, tienes razón bello poeta, demos las flores ahora, démoselas a los vivos, a los que todavía están y no se han ido. Maravilloso y trizante poema. Abrazos a un amigo del alma!
 
Luis Á. Ruiz Peradejordi;1859586 dijo:
Gritó el alma en llanto:
¡Ya no habrá más primaveras!
Repitieron el eco los cielos,
temblaron de espanto las estrellas.

El yugo, roído de carcomas,
se hacía polvo de tiempo
orilla del camino.
La tierra, infecunda y fría,
negaba su matriz a la simiente.
Corría el sol, pálido de temores,
la aventura tibia de cada mañana.

Las palabras ceden
ante el viento que ensordece.
Los sollozos se acallan
en el vértigo del silencio.
Y grita el alma en llanto:
¡Ya no habrá más amaneceres!

Cinco lacias rosas rojas.
Cinco rosas se marchitan
en la piedra de un túmulo ignorado.
¿Una madre? ¿Un amigo?
Tal vez un amante desconocido.
Cinco rosas que pidiera
un loco, un soñador, un poeta.

Rompió entrañas la tierra,
sangre y llanto manó a raudales,
para gritar desde lo hondo:
¡No florecerán más los rosales!

Excelente
un beso y estrellas
Un beso
Rosario
 
Luis Á. Ruiz Peradejordi;1859586 dijo:
Gritó el alma en llanto:
¡Ya no habrá más primaveras!
Repitieron el eco los cielos,
temblaron de espanto las estrellas.

El yugo, roído de carcomas,
se hacía polvo de tiempo
orilla del camino.
La tierra, infecunda y fría,
negaba su matriz a la simiente.
Corría el sol, pálido de temores,
la aventura tibia de cada mañana.

Las palabras ceden
ante el viento que ensordece.
Los sollozos se acallan
en el vértigo del silencio.
Y grita el alma en llanto:
¡Ya no habrá más amaneceres!

Cinco lacias rosas rojas.
Cinco rosas se marchitan
en la piedra de un túmulo ignorado.
¿Una madre? ¿Un amigo?
Tal vez un amante desconocido.
Cinco rosas que pidiera
un loco, un soñador, un poeta.

Rompió entrañas la tierra,
sangre y llanto manó a raudales,
para gritar desde lo hondo:
¡No florecerán más los rosales!


Dios no permita nunca esto...que nunca se acabe nuestro maravilloso planeta.
Preciosos versos rofundos y sentidos.
Grato me fue leerlos poeta.
 
Un grito muy sentido y melancólico en extremo, la impotencia al dolor marginal de la vida… espero que los inviernos se aplaquen y vuelva florecer la vida, que seguro que será así con fe y esperanza
Me gusto tu obra, no esperaba menos jejeje
Saludos y abrazos
 
Las imágenes de las rosas en la poesía me llenan de nostalgia, se puede hacer tan bella poesía con ellas, como esta que leo, pues llega muy emotiva al sentir, la disfruto en su totalidad, gracias por tus grandiosas letras, abrazos.
Para mí, además las cinco rosas tienen un simbología especial. Tu presencia en este poema, es de agradecer, lo mismo que tu hermoso comentario. Besos.
 
Un grito muy sentido y melancólico en extremo, la impotencia al dolor marginal de la vida… espero que los inviernos se aplaquen y vuelva florecer la vida, que seguro que será así con fe y esperanza
Me gusto tu obra, no esperaba menos jejeje
Saludos y abrazos

Es, efectivamente un grito muy sentido, pretende ser una voz de alarma, espero que no estemos demasiado sordos para ella. Abrazos.
 
Luis Á. Ruiz Peradejordi;1859586 dijo:
Gritó el alma en llanto:
¡Ya no habrá más primaveras!
Repitieron el eco los cielos,
temblaron de espanto las estrellas.

El yugo, roído de carcomas,
se hacía polvo de tiempo
orilla del camino.
La tierra, infecunda y fría,
negaba su matriz a la simiente.
Corría el sol, pálido de temores,
la aventura tibia de cada mañana.

Las palabras ceden
ante el viento que ensordece.
Los sollozos se acallan
en el vértigo del silencio.
Y grita el alma en llanto:
¡Ya no habrá más amaneceres!

Cinco lacias rosas rojas.
Cinco rosas se marchitan
en la piedra de un túmulo ignorado.
¿Una madre? ¿Un amigo?
Tal vez un amante desconocido.
Cinco rosas que pidiera
un loco, un soñador, un poeta.

Rompió entrañas la tierra,
sangre y llanto manó a raudales,
para gritar desde lo hondo:
¡No florecerán más los rosales!


y yo lo que daría por recibir tantas así, pero llenas de amor, saludos
 
Luis Á. Ruiz Peradejordi;1859586 dijo:
Gritó el alma en llanto:
¡Ya no habrá más primaveras!
Repitieron el eco los cielos,
temblaron de espanto las estrellas.

El yugo, roído de carcomas,
se hacía polvo de tiempo
orilla del camino.
La tierra, infecunda y fría,
negaba su matriz a la simiente.
Corría el sol, pálido de temores,
la aventura tibia de cada mañana.

Las palabras ceden
ante el viento que ensordece.
Los sollozos se acallan
en el vértigo del silencio.
Y grita el alma en llanto:
¡Ya no habrá más amaneceres!

Cinco lacias rosas rojas.
Cinco rosas se marchitan
en la piedra de un túmulo ignorado.
¿Una madre? ¿Un amigo?
Tal vez un amante desconocido.
Cinco rosas que pidiera
un loco, un soñador, un poeta.

Rompió entrañas la tierra,
sangre y llanto manó a raudales,
para gritar desde lo hondo:
¡No florecerán más los rosales!


Precioso y muy melancólico tu poema, pero hay veces en la vida que las rosas terminan así, ante los acontecimientos que se suceden.
Me ha encantado la fuerza que llevan tus versos.

Un abrazo y mis estrellas.
 
MaríaA.G;4714898 dijo:
Precioso y muy melancólico tu poema, pero hay veces en la vida que las rosas terminan así, ante los acontecimientos que se suceden.
Me ha encantado la fuerza que llevan tus versos.

Un abrazo y mis estrellas.

Hay en estos versos la triste melancolía de la quimera que nunca se podrá alcanzar. Pero yo, que soy soñador, no por eso dejaré de intentarlo. Abrazos.
 

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