Cinco sonetos de amor

german g

Poeta adicto al portal
I
En tu mirada coquetearon los vientos.
Aquellas horas se ha robado la noche.
El olvido aprisiona tu voz y tu cuerpo.
Las piedras callaron al oir nuestros besos.

Los caminos surcaron nuestros pensamientos,
y las flores lloraron cuando me dejaste.
Fui un lamento perdido en la alegría,
y ni por un momento soltaste mi agonía.

Hundidos en el cielo sin fe y sin esperanza
los recuerdos partidos y el amor sin alma.
Yo creo que tus ojos olvidaron los míos.

Desde que tu te fuiste, yo ya no soy el mismo,
parece que dejaste tristeza en mi sonrisa,
y en mi mente un adiós, que solo martiriza.


II
Los cielos azules, los pintaste verdes,
y los rayos de luz los tornaste en sombra.
El norte lo volviste sur. Asi cambiaste mi historia.
Envejeció mi alma, y trastorno mi mundo.

Las frutas recibieron ácida melancolía.
Las horas se agigantan y los días se alargan.
En este mes mi corazón se espanta
porque todas las flores se marchitan.

Los vientos lloran y las hojas gritan,
y el silencio se trepa por mis poros.
¿Donde te metiste mujercita? ¿Donde Me dejaste?

Rueda mi canto sobre la tarde oscura,
y aprisiona mi mano, un beso de aire
que en silencio me deja y se resbala.


III
En esta noche la luna es una gota,
que suspendida se agrega a mi tristeza.
El viento gira y la nube azota, en esta noche
yo tengo el alma rota.

Llora conmigo, si alguien te robo la dicha.
Piensa que somos tres gotas de tristeza.
Arranca de tu pecho aquella despedida,
y llora, que en la vida, llorar sana la herida.

Deshoja en esta noche tus lágrimas perdidas,
y canta de tristeza, y ya mañana olvida.
Ven, tu se mi compañia, y en esta noche fría

echemos la agonía.
Traigamos nuestras penas a la fogata mía,
que ardan... y prendidas, se queden consumidas.


IV
Yo guardo algunos libros, algunas fotos;
pero en mi corazón guardo tus ojos.
El tiempo no permite abrir esos cerrojos,
solo imagino como un racimo rojo

envuelto en el destello, vagabundo y solo,
un libro grueso, donde escribi tus besos.
Después mire tu boca como petálos rosas
en las hojas llorosas de mi tenue memoria.

Ahora toma nota, que mi vida se agota.
No volverás a verme chiquilla vanidosa,
me llevo tu imagen y todos los recuerdos.

Y allá, mirare de nuevo en mí memoria,
esta frágil historia que nunca terminaste,
que solo yo la quise... por que tu la dejaste.


V
Creció sobre el vacío mi secreto,
no pude desatarlo. Y mi locura,
es una voz que habla con dulzura,
es una tierna rosa de castilla.

Cada vez que cruzo su frescura,
avienta sobre mi su voz secreta.
A ella la tengo sepultada y viva,
como vive el invierno con el frío.

Ame su voz, ella nunca lo supo.
Ame también el rocío de su cuerpo,
ella nunca lo supo... ella nunca fue mía.

Es alegría...
... este secreto
... pero también tristeza.

german g.
 
Es un precioso poema, me ha gustado mucho, muy bien escrito. Sigue así. Felicidades por ello.

Roser
 
I
En tu mirada coquetearon los vientos.
Aquellas horas se ha robado la noche.
El olvido aprisiona tu voz y tu cuerpo.
Las piedras callaron al oir nuestros besos.

Los caminos surcaron nuestros pensamientos,
y las flores lloraron cuando me dejaste.
Fui un lamento perdido en la alegría,
y ni por un momento soltaste mi agonía.

Hundidos en el cielo sin fe y sin esperanza
los recuerdos partidos y el amor sin alma.
Yo creo que tus ojos olvidaron los míos.

Desde que tu te fuiste, yo ya no soy el mismo,
parece que dejaste tristeza en mi sonrisa,
y en mi mente un adiós, que solo martiriza.


II
Los cielos azules, los pintaste verdes,
y los rayos de luz los tornaste en sombra.
El norte lo volviste sur. Asi cambiaste mi historia.
Envejeció mi alma, y trastorno mi mundo.

Las frutas recibieron ácida melancolía.
Las horas se agigantan y los días se alargan.
En este mes mi corazón se espanta
porque todas las flores se marchitan.

Los vientos lloran y las hojas gritan,
y el silencio se trepa por mis poros.
¿Donde te metiste mujercita? ¿Donde Me dejaste?

Rueda mi canto sobre la tarde oscura,
y aprisiona mi mano, un beso de aire
que en silencio me deja y se resbala.


III
En esta noche la luna es una gota,
que suspendida se agrega a mi tristeza.
El viento gira y la nube azota, en esta noche
yo tengo el alma rota.

Llora conmigo, si alguien te robo la dicha.
Piensa que somos tres gotas de tristeza.
Arranca de tu pecho aquella despedida,
y llora, que en la vida, llorar sana la herida.

Deshoja en esta noche tus lágrimas perdidas,
y canta de tristeza, y ya mañana olvida.
Ven, tu se mi compañia, y en esta noche fría

echemos la agonía.
Traigamos nuestras penas a la fogata mía,
que ardan... y prendidas, se queden consumidas.


IV
Yo guardo algunos libros, algunas fotos;
pero en mi corazón guardo tus ojos.
El tiempo no permite abrir esos cerrojos,
solo imagino como un racimo rojo

envuelto en el destello, vagabundo y solo,
un libro grueso, donde escribi tus besos.
Después mire tu boca como petálos rosas
en las hojas llorosas de mi tenue memoria.

Ahora toma nota, que mi vida se agota.
No volverás a verme chiquilla vanidosa,
me llevo tu imagen y todos los recuerdos.

Y allá, mirare de nuevo en mí memoria,
esta frágil historia que nunca terminaste,
que solo yo la quise... por que tu la dejaste.


V
Creció sobre el vacío mi secreto,
no pude desatarlo. Y mi locura,
es una voz que habla con dulzura,
es una tierna rosa de castilla.

Cada vez que cruzo su frescura,
avienta sobre mi su voz secreta.
A ella la tengo sepultada y viva,
como vive el invierno con el frío.

Ame su voz, ella nunca lo supo.
Ame también el rocío de su cuerpo,
ella nunca lo supo... ella nunca fue mía.

Es alegría...
... este secreto
... pero también tristeza.

german g.

Magnificos versos: cinco sonetos de amor....un bella historia,de principio a fin...Mi amistad...desde Colómbia....y mis respetos poeta...lindas imágenes...cinco estrellas.*coral*
 
I
En tu mirada coquetearon los vientos.
Aquellas horas se ha robado la noche.
El olvido aprisiona tu voz y tu cuerpo.
Las piedras callaron al oir nuestros besos.

Los caminos surcaron nuestros pensamientos,
y las flores lloraron cuando me dejaste.
Fui un lamento perdido en la alegría,
y ni por un momento soltaste mi agonía.

Hundidos en el cielo sin fe y sin esperanza
los recuerdos partidos y el amor sin alma.
Yo creo que tus ojos olvidaron los míos.

Desde que tu te fuiste, yo ya no soy el mismo,
parece que dejaste tristeza en mi sonrisa,
y en mi mente un adiós, que solo martiriza.


II
Los cielos azules, los pintaste verdes,
y los rayos de luz los tornaste en sombra.
El norte lo volviste sur. Asi cambiaste mi historia.
Envejeció mi alma, y trastorno mi mundo.

Las frutas recibieron ácida melancolía.
Las horas se agigantan y los días se alargan.
En este mes mi corazón se espanta
porque todas las flores se marchitan.

Los vientos lloran y las hojas gritan,
y el silencio se trepa por mis poros.
¿Donde te metiste mujercita? ¿Donde Me dejaste?

Rueda mi canto sobre la tarde oscura,
y aprisiona mi mano, un beso de aire
que en silencio me deja y se resbala.


III
En esta noche la luna es una gota,
que suspendida se agrega a mi tristeza.
El viento gira y la nube azota, en esta noche
yo tengo el alma rota.

Llora conmigo, si alguien te robo la dicha.
Piensa que somos tres gotas de tristeza.
Arranca de tu pecho aquella despedida,
y llora, que en la vida, llorar sana la herida.

Deshoja en esta noche tus lágrimas perdidas,
y canta de tristeza, y ya mañana olvida.
Ven, tu se mi compañia, y en esta noche fría

echemos la agonía.
Traigamos nuestras penas a la fogata mía,
que ardan... y prendidas, se queden consumidas.


IV
Yo guardo algunos libros, algunas fotos;
pero en mi corazón guardo tus ojos.
El tiempo no permite abrir esos cerrojos,
solo imagino como un racimo rojo

envuelto en el destello, vagabundo y solo,
un libro grueso, donde escribi tus besos.
Después mire tu boca como petálos rosas
en las hojas llorosas de mi tenue memoria.

Ahora toma nota, que mi vida se agota.
No volverás a verme chiquilla vanidosa,
me llevo tu imagen y todos los recuerdos.

Y allá, mirare de nuevo en mí memoria,
esta frágil historia que nunca terminaste,
que solo yo la quise... por que tu la dejaste.


V
Creció sobre el vacío mi secreto,
no pude desatarlo. Y mi locura,
es una voz que habla con dulzura,
es una tierna rosa de castilla.

Cada vez que cruzo su frescura,
avienta sobre mi su voz secreta.
A ella la tengo sepultada y viva,
como vive el invierno con el frío.

Ame su voz, ella nunca lo supo.
Ame también el rocío de su cuerpo,
ella nunca lo supo... ella nunca fue mía.

Es alegría...
... este secreto
... pero también tristeza.

german g.


BELLÌSIMOS SONETOS GERMAN PLETÒRICOS DE AMOR Y EXQUISITAMENTE PLANTEADOS. TE FELICITO POETA, TE DEJO TUS CINCO ESTRELLAS.



RECIBE UN ABRAZO.


MI CARIÑO Y AMISTAD.


ANY VAUGHAN.
 
Mil gracias... german g.
Saber que mis letras invaden sus memorias... me regocija.
Y mas cuando son devueltas en bellos comentarios...
 

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