Tomasa
Poeta recién llegado
Nuestros caminos
pueden cruzarse de nuevo;
la vida da muchas vueltas
y hasta se muerde la cola.
Probablemente
todo parezca distinto;
la edad no hace rehenes,
ya se sabe;
los años se amontonan
en el trastero de la conciencia:
la costumbre es una forma
de aprender a aparentar.
Sobrevivir es un ejercicio
de cinismo.
Pero aquella primera impresión
que un día tuvimos
nos seguirá siendo fiel,
si sabemos reconocerla
cuando acuda solícita
al umbral de la memoria.
Cambian las escenas,
los personajes,
las tramas,
incluso el presupuesto,
y habrá quien pretenda
vendernos otro éxito
rotundo de taquilla,
pero esta película
ya la tenemos muy vista,
demasiado.
Nunca está de más recordarlo.
A diferencia de los tiempos,
las personas no cambian.
pueden cruzarse de nuevo;
la vida da muchas vueltas
y hasta se muerde la cola.
Probablemente
todo parezca distinto;
la edad no hace rehenes,
ya se sabe;
los años se amontonan
en el trastero de la conciencia:
la costumbre es una forma
de aprender a aparentar.
Sobrevivir es un ejercicio
de cinismo.
Pero aquella primera impresión
que un día tuvimos
nos seguirá siendo fiel,
si sabemos reconocerla
cuando acuda solícita
al umbral de la memoria.
Cambian las escenas,
los personajes,
las tramas,
incluso el presupuesto,
y habrá quien pretenda
vendernos otro éxito
rotundo de taquilla,
pero esta película
ya la tenemos muy vista,
demasiado.
Nunca está de más recordarlo.
A diferencia de los tiempos,
las personas no cambian.