Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
La tarde soleada aunque fría
me invitó a darme un paseo,
fui al estanque con mis pensamientos
y salude al Cisne blanco y al Cisne Negro.
Con las volutas de humo
de mi cigarrillo hice un corazón,
y se lo mande a su elegancia
ellos entonaron una canción.
Ya se puso la tarde de color rosa,
las estrellas saludaron,
regrese a casa muy despacio
sin pisar la piedra ni el asfalto...
Ese paseo está encantado
siempre que me aproximo,
siento radiante el brillo
y dejo en él mis suspiros.
Rosario de Cuenca Esteban