seso
Poeta asiduo al portal
Tus ojos tristes,
como negros cisnes,
anuncian la partida.
Nuestros labios muertos
están llorando juntos
y nuestro beso se cierra,
como tumba,
en la despedida.
A nuestro árbol llegará el otoño eterno
y nuestras gualdas sonrisas
caerán como hojas secas
al abismo.
Si una vez la carta del destino
nos junto los corazones;
hoy, nos baraja la ausencia...
Y la distancia es como una roca
que cierra el sepulcro de este idilio;
un amor que cura cuando toca
y que enferma cuando deja...
El sol se apagará con nuestras lágrimas.
El océano se secará con nuestra pena.
El mundo estará plagado de oscuras rosas
y la vida será el tiempo amargo de una condena.
Se nota una tristeza que bifurca las aguas,
dejando llanto y silencio que se prosa en un final;
lágrimas de tinta matan a las sirenas del lago,
donde reposó nuestro amor.
Hoy, en este desierto,
descansan las ruinas de un encanto roto,
y se escribe un último y eterno verso
con las plumas negras de los cisnes.
como negros cisnes,
anuncian la partida.
Nuestros labios muertos
están llorando juntos
y nuestro beso se cierra,
como tumba,
en la despedida.
A nuestro árbol llegará el otoño eterno
y nuestras gualdas sonrisas
caerán como hojas secas
al abismo.
Si una vez la carta del destino
nos junto los corazones;
hoy, nos baraja la ausencia...
Y la distancia es como una roca
que cierra el sepulcro de este idilio;
un amor que cura cuando toca
y que enferma cuando deja...
El sol se apagará con nuestras lágrimas.
El océano se secará con nuestra pena.
El mundo estará plagado de oscuras rosas
y la vida será el tiempo amargo de una condena.
Se nota una tristeza que bifurca las aguas,
dejando llanto y silencio que se prosa en un final;
lágrimas de tinta matan a las sirenas del lago,
donde reposó nuestro amor.
Hoy, en este desierto,
descansan las ruinas de un encanto roto,
y se escribe un último y eterno verso
con las plumas negras de los cisnes.