Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Mi hermana mayor me hace de alcahueta presentándome chicas atractivas curvilíneas, sensuales y afectivas, me conmina a perder mi silla asceta.
Mas no quiero intimar con sus amigas y deseo encontrar mi buen avío por mis medios, no quiero un amorío a medias con mi hermana y sus intrigas.
Un amigo me guía en el camino de encontrar mi pareja en cita a ciegas. Por probar nada arriesgas y te juegas disputar el amor con tu destino.
¡Desearía encontrar una pareja! Esta vez se me vuelve complicado porque quiero a un hombre enamorado que a su lado yo pueda ser su oveja.
Tengo amigas que siempre me aconsejan lo que llaman ahora cita a ciegas. No me gustan de amor esas entregas pues a idilios jamás se me asemejan.
Gustaría toparme con un hombre que sea fiel, apuesto y agradable con dinero, galante y hasta amable que además con su amor me dè su nombre.
Reviso en internet si en mi ciudad aparecen avisos de contacto, aprovecho y petición redacto de una cita con chica de mi edad.
¿Pues que veo? El cyber tiene anuncio es un tipo que creo me conviene. ¿Será tal vez por fin mi amor perenne? ¿Le escribo ahora o al amor renuncio?
¡Qué ilusión!Ya llegaron dos respuestas, una de ellas teléfono contiene. Llamaré y a la tarde si conviene podremos presentar nuestras propuestas.
No se que hacer, aquel anuncio he visto lo acabo de llamar hace ya un rato. Pero yo con locura me arrebato por conocer a ese tipo, insisto.
Hemos hablado, sí, y hemos quedado en vernos a las seis en la alameda. Me ha gustado su voz y en mi se queda saltando el corazón acobardado.
Me vestiré sencillo y deportivo, jersey cuello de cisne con chaqueta. El ABC en la mano de etiqueta, ella su bolso rojo en distintivo.
¡Que emoción siento, al fin hemos hablado! y en vernos esta tarde él ha insistido, llevaré un bolso en rojo colorido y un ramo de claveles a mi lado.
Le imagino llegar muy elegante manejando su coche deportivo, yo me reiré nerviosa y sin motivo él me dará la mano con su guante.
Son las seis y en la alameda estoy: ¡Espero que no falle esta maldita! Son las seis, casi llego ya a la cita, de tanto correr sin resuello voy.
Ese maldito bus se ha retardado y no voy a poderme componer... Se retarda¡Es costumbre de mujer! Le daré diez minutos y acabado
Le veo venir, y él estoy segura me ve correr con gracia y entusiasmo, mas sintiendo en mis piernas un espasmo de calambre me caigo en la abertura
de aquella alcantarilla que allí abierta con la prisa y la emoción no habia visto, y el tipo con sorpresa ¡que imprevisto! me mira boquiabierto y sin respuesta.
Allí llega corriendo deportiva. Mas ¿Qué pasa? La pobre se ha caído, corriendo la levanto, un susto ha sido, palpo su cuerpo y veo que está viva.
Se queja del tobillo,¡ay! y cojea. Que gran susto he llevado, que vergüenza, hasta creo se me soltó la trenza, pero espero que aun me hable y me vea.
Guapa y escultural, mas es urgente, llevarla al hospital a revisión. En mi coche la llevo cual ciclón no sin que antes salude y me presente.
No le disgusto nada me parece. Que emoción la que siento entre sus brazos, que dulzura, que tiernos los abrazos, y me toca la pierna y se estremece.
En la sala de urgencias conversamos decidimos que iré a verla a su casa. Ya la llaman, veremos que le pasa y pronto en esta tarde terminamos.
Estoy en casa, espero pensativa extraño a mi Romeo en el chalet. ¡Bendita aquella cita de internet que me trajo nueva vida afectiva!
¡Que encanto de mujer! Ya me enamora, sus labios son de fresa golosina, hasta mis pensamientos adivina. ¡Es tan dulce su voz! ¡Es seductora!
Contando estoy las horas ya impaciente por estar a su lado. ¡Enamorarla! Quiero ser suya hoy, dejar la charla, pues mi cuerpo se encuentra efervescente.
Cita a ciegas me hiciste un gran favor la mujer de mi vida me trajiste. ¡Ay Cupido!Por una vez pusiste gran acierto en tu flechazo de amor.
Un día de locura sin igual, cita a ciegas, retardos con carreras y sin usar viejas casamenteras bien terminó la historia en su final.
Sólo falta saber en que acabó esta cita de amor impetuoso, sólo voy a deciros que, gozoso, nuestro encuentro sin fin no terminó.
Original de Maramin y Princesmain
Todos los derechos reservados
Copyright(c)
He quedado sorprendido por la calidad de un diálogo magistral a dos manos. Excelente tema y envío mis cálidas felicitaciones a ambos autores. Un placer dejar mi firma. Saludos.
He quedado sorprendido por la calidad de un diálogo magistral a dos manos. Excelente tema y envío mis cálidas felicitaciones a ambos autores. Un placer dejar mi firma. Saludos.
Celebro, amigo Joblam, que te haya complacido nuestra composición, es fácil conectar con tan especial poeta polifacética como lo es Princesmain, me alegra recibir tus felicitaciones en este tema.
Mi hermana mayor me hace de alcahueta presentándome chicas atractivas curvilíneas, sensuales y afectivas, me conmina a perder mi silla asceta.
Mas no quiero intimar con sus amigas y deseo encontrar mi buen avío por mis medios, no quiero un amorío a medias con mi hermana y sus intrigas.
Un amigo me guía en el camino de encontrar mi pareja en cita a ciegas. Por probar nada arriesgas y te juegas disputar el amor con tu destino.
¡Desearía encontrar una pareja! Esta vez se me vuelve complicado porque quiero a un hombre enamorado que a su lado yo pueda ser su oveja.
Tengo amigas que siempre me aconsejan lo que llaman ahora cita a ciegas. No me gustan de amor esas entregas pues a idilios jamás se me asemejan.
Gustaría toparme con un hombre que sea fiel, apuesto y agradable con dinero, galante y hasta amable que además con su amor me dè su nombre.
Reviso en internet si en mi ciudad aparecen avisos de contacto, aprovecho y petición redacto de una cita con chica de mi edad.
¿Pues que veo? El cyber tiene anuncio es un tipo que creo me conviene. ¿Será tal vez por fin mi amor perenne? ¿Le escribo ahora o al amor renuncio?
¡Qué ilusión!Ya llegaron dos respuestas, una de ellas teléfono contiene. Llamaré y a la tarde si conviene podremos presentar nuestras propuestas.
No se que hacer, aquel anuncio he visto lo acabo de llamar hace ya un rato. Pero yo con locura me arrebato por conocer a ese tipo, insisto.
Hemos hablado, sí, y hemos quedado en vernos a las seis en la alameda. Me ha gustado su voz y en mi se queda saltando el corazón acobardado.
Me vestiré sencillo y deportivo, jersey cuello de cisne con chaqueta. El ABC en la mano de etiqueta, ella su bolso rojo en distintivo.
¡Que emoción siento, al fin hemos hablado! y en vernos esta tarde él ha insistido, llevaré un bolso en rojo colorido y un ramo de claveles a mi lado.
Le imagino llegar muy elegante manejando su coche deportivo, yo me reiré nerviosa y sin motivo él me dará la mano con su guante.
Son las seis y en la alameda estoy: ¡Espero que no falle esta maldita! Son las seis, casi llego ya a la cita, de tanto correr sin resuello voy.
Ese maldito bus se ha retardado y no voy a poderme componer... Se retarda¡Es costumbre de mujer! Le daré diez minutos y acabado
Le veo venir, y él estoy segura me ve correr con gracia y entusiasmo, mas sintiendo en mis piernas un espasmo de calambre me caigo en la abertura
de aquella alcantarilla que allí abierta con la prisa y la emoción no habia visto, y el tipo con sorpresa ¡que imprevisto! me mira boquiabierto y sin respuesta.
Allí llega corriendo deportiva. Mas ¿Qué pasa? La pobre se ha caído, corriendo la levanto, un susto ha sido, palpo su cuerpo y veo que está viva.
Se queja del tobillo,¡ay! y cojea. Que gran susto he llevado, que vergüenza, hasta creo se me soltó la trenza, pero espero que aun me hable y me vea.
Guapa y escultural, mas es urgente, llevarla al hospital a revisión. En mi coche la llevo cual ciclón no sin que antes salude y me presente.
No le disgusto nada me parece. Que emoción la que siento entre sus brazos, que dulzura, que tiernos los abrazos, y me toca la pierna y se estremece.
En la sala de urgencias conversamos decidimos que iré a verla a su casa. Ya la llaman, veremos que le pasa y pronto en esta tarde terminamos.
Estoy en casa, espero pensativa extraño a mi Romeo en el chalet. ¡Bendita aquella cita de internet que me trajo nueva vida afectiva!
¡Que encanto de mujer! Ya me enamora, sus labios son de fresa golosina, hasta mis pensamientos adivina. ¡Es tan dulce su voz! ¡Es seductora!
Contando estoy las horas ya impaciente por estar a su lado. ¡Enamorarla! Quiero ser suya hoy, dejar la charla, pues mi cuerpo se encuentra efervescente.
Cita a ciegas me hiciste un gran favor la mujer de mi vida me trajiste. ¡Ay Cupido!Por una vez pusiste gran acierto en tu flechazo de amor.
Un día de locura sin igual, cita a ciegas, retardos con carreras y sin usar viejas casamenteras bien terminó la historia en su final.
Sólo falta saber en que acabó esta cita de amor impetuoso, sólo voy a deciros que, gozoso, nuestro encuentro sin fin no terminó.
Original de Maramin y Princesmain
Todos los derechos reservados
Copyright(c)
Mi hermana mayor me hace de alcahueta presentándome chicas atractivas curvilíneas, sensuales y afectivas, me conmina a perder mi silla asceta.
Mas no quiero intimar con sus amigas y deseo encontrar mi buen avío por mis medios, no quiero un amorío a medias con mi hermana y sus intrigas.
Un amigo me guía en el camino de encontrar mi pareja en cita a ciegas. Por probar nada arriesgas y te juegas disputar el amor con tu destino.
¡Desearía encontrar una pareja! Esta vez se me vuelve complicado porque quiero a un hombre enamorado que a su lado yo pueda ser su oveja.
Tengo amigas que siempre me aconsejan lo que llaman ahora cita a ciegas. No me gustan de amor esas entregas pues a idilios jamás se me asemejan.
Gustaría toparme con un hombre que sea fiel, apuesto y agradable con dinero, galante y hasta amable que además con su amor me dè su nombre.
Reviso en internet si en mi ciudad aparecen avisos de contacto, aprovecho y petición redacto de una cita con chica de mi edad.
¿Pues que veo? El cyber tiene anuncio es un tipo que creo me conviene. ¿Será tal vez por fin mi amor perenne? ¿Le escribo ahora o al amor renuncio?
¡Qué ilusión!Ya llegaron dos respuestas, una de ellas teléfono contiene. Llamaré y a la tarde si conviene podremos presentar nuestras propuestas.
No se que hacer, aquel anuncio he visto lo acabo de llamar hace ya un rato. Pero yo con locura me arrebato por conocer a ese tipo, insisto.
Hemos hablado, sí, y hemos quedado en vernos a las seis en la alameda. Me ha gustado su voz y en mi se queda saltando el corazón acobardado.
Me vestiré sencillo y deportivo, jersey cuello de cisne con chaqueta. El ABC en la mano de etiqueta, ella su bolso rojo en distintivo.
¡Que emoción siento, al fin hemos hablado! y en vernos esta tarde él ha insistido, llevaré un bolso en rojo colorido y un ramo de claveles a mi lado.
Le imagino llegar muy elegante manejando su coche deportivo, yo me reiré nerviosa y sin motivo él me dará la mano con su guante.
Son las seis y en la alameda estoy: ¡Espero que no falle esta maldita! Son las seis, casi llego ya a la cita, de tanto correr sin resuello voy.
Ese maldito bus se ha retardado y no voy a poderme componer... Se retarda¡Es costumbre de mujer! Le daré diez minutos y acabado
Le veo venir, y él estoy segura me ve correr con gracia y entusiasmo, mas sintiendo en mis piernas un espasmo de calambre me caigo en la abertura
de aquella alcantarilla que allí abierta con la prisa y la emoción no habia visto, y el tipo con sorpresa ¡que imprevisto! me mira boquiabierto y sin respuesta.
Allí llega corriendo deportiva. Mas ¿Qué pasa? La pobre se ha caído, corriendo la levanto, un susto ha sido, palpo su cuerpo y veo que está viva.
Se queja del tobillo,¡ay! y cojea. Que gran susto he llevado, que vergüenza, hasta creo se me soltó la trenza, pero espero que aun me hable y me vea.
Guapa y escultural, mas es urgente, llevarla al hospital a revisión. En mi coche la llevo cual ciclón no sin que antes salude y me presente.
No le disgusto nada me parece. Que emoción la que siento entre sus brazos, que dulzura, que tiernos los abrazos, y me toca la pierna y se estremece.
En la sala de urgencias conversamos decidimos que iré a verla a su casa. Ya la llaman, veremos que le pasa y pronto en esta tarde terminamos.
Estoy en casa, espero pensativa extraño a mi Romeo en el chalet. ¡Bendita aquella cita de internet que me trajo nueva vida afectiva!
¡Que encanto de mujer! Ya me enamora, sus labios son de fresa golosina, hasta mis pensamientos adivina. ¡Es tan dulce su voz! ¡Es seductora!
Contando estoy las horas ya impaciente por estar a su lado. ¡Enamorarla! Quiero ser suya hoy, dejar la charla, pues mi cuerpo se encuentra efervescente.
Cita a ciegas me hiciste un gran favor la mujer de mi vida me trajiste. ¡Ay Cupido!Por una vez pusiste gran acierto en tu flechazo de amor.
Un día de locura sin igual, cita a ciegas, retardos con carreras y sin usar viejas casamenteras bien terminó la historia en su final.
Sólo falta saber en que acabó esta cita de amor impetuoso, sólo voy a deciros que, gozoso, nuestro encuentro sin fin no terminó.
Original de Maramin y Princesmain
Todos los derechos reservados
Copyright(c)
Cita ciegas y sentir que debo de felicitaros pues la llama de las palpitaciones
condensa un encuentro de tonalidades magicas. felicidades por el
intenso esfuerzo compartido. siempre luzyabsenta
Cita ciegas y sentir que debo de felicitaros pues la llama de las palpitaciones
condensa un encuentro de tonalidades magicas. felicidades por el intenso esfuerzo compartido. siempre luzyabsenta
Me alegra enormemente tu visita y aplauso para nuestro dueto, mi agradecimiento por ello así como el de Princesmain que en estos días anda vacacionando.
Impresionante poema diálogo y tan músical. La historia es divina y me gusto mucho leerle. Pues parece que algunas historias parecidas son exitosas. Les felicito a ambos por tan Bello poema. Saludos y Bendiciones.
Impresionante poema diálogo y tan musical. La historia es divina y me gusto mucho leerle. Pues parece que algunas historias parecidas son exitosas. Les felicito a ambos por tan Bello poema. Saludos y Bendiciones.
Celebro, amiga Lourdes, tu paso por nuestro dueto que ya estaba bastante olvidado, me alegra que te haya gustado y hayas disfrutado con su lectura acompañando nuestras peripecias en esta cita a ciegas.