Cómo puedes pensar que puedo olvidarte, si...
En el pecho siento opresión.
Cada vez que te marchas, vuelvo a mi ciudad
aquella ciudad desnuda y pobretona
aquella... en mi interior.
Iba a decirte que mis venas son calles o ríos
pero para que mentirte
sólo son polvorientos senderos.
Y vuelvo ahí, porque de ahí salí.
Vuelvo a respirar el aire que no te tiene
a cerrar ventanas de casas ruinosas para no verte
a hablar con viejos vecinos, desde techos
a la luz de ninguna estrella.
No es que sea fea mi ciudad
es abandonada, igual a mí
aunque tiene un Sol gigante, un negro Sol
que no deja de iluminar con sombras
tu hermosa sonrisa.
Quiero olvidar aquí adentro
las paredes escritas se borran
te niego y te niego y puedo negarte hasta ver
polvo en venas.
Y no hay más pecho oprimido, no más sangre.
Tengo asiento frente al corazón
banco donde me siento a escuchar
como de los latidos, desaparece tu nombre.
Pero cuando creo que estoy a salvo del dolor
algo me impide olvidarte, y es saber
que regresarás
por mí.
En el pecho siento opresión.
Cada vez que te marchas, vuelvo a mi ciudad
aquella ciudad desnuda y pobretona
aquella... en mi interior.
Iba a decirte que mis venas son calles o ríos
pero para que mentirte
sólo son polvorientos senderos.
Y vuelvo ahí, porque de ahí salí.
Vuelvo a respirar el aire que no te tiene
a cerrar ventanas de casas ruinosas para no verte
a hablar con viejos vecinos, desde techos
a la luz de ninguna estrella.
No es que sea fea mi ciudad
es abandonada, igual a mí
aunque tiene un Sol gigante, un negro Sol
que no deja de iluminar con sombras
tu hermosa sonrisa.
Quiero olvidar aquí adentro
las paredes escritas se borran
te niego y te niego y puedo negarte hasta ver
polvo en venas.
Y no hay más pecho oprimido, no más sangre.
Tengo asiento frente al corazón
banco donde me siento a escuchar
como de los latidos, desaparece tu nombre.
Pero cuando creo que estoy a salvo del dolor
algo me impide olvidarte, y es saber
que regresarás
por mí.
Última edición: