Antares
Poeta adicto al portal
Caen copas de los árboles,
unas tras otras
en una Ciudad sin Rostros.
El lirismo entra en un
profundo estado de letargo.
Los habitantes caminan
desairados bajo
el pandemónium
de la desidia.
Grises y negros
fluyen incesantes
en la Naturaleza muerta.
Misérrimo e invulnerable
testigo con poder.
Todavía desconocemos
el tamaño de su ira.
Mientras tanto
nos sentimos plenos
al contemplar el designio
de nuestra obra...
Un nuevo trasmundo.
unas tras otras
en una Ciudad sin Rostros.
El lirismo entra en un
profundo estado de letargo.
Los habitantes caminan
desairados bajo
el pandemónium
de la desidia.
Grises y negros
fluyen incesantes
en la Naturaleza muerta.
Misérrimo e invulnerable
testigo con poder.
Todavía desconocemos
el tamaño de su ira.
Mientras tanto
nos sentimos plenos
al contemplar el designio
de nuestra obra...
Un nuevo trasmundo.