Edgar Iván Hernández
Poeta recién llegado
Ciudades de infancia
a Aleh Pavón.
Fuimos por una ciudad indómita,
ciudad veloz y violenta.
Ella es el reloj de mi corazón
que echó marcha atrás
hacia los paisajes del norte,
el volcán,
las torres y las iglesias;
hacia los parques y los jardines,
hacia la verdad y el desacierto.
Quise llevarte a mi ciudad desde Ilopango, San Bartolo y el lago. Llegaste a ser su mejor visitante
y fuiste el viento de otra ciudad de amor.
Hoy nuestra ciudad es pequeña,
entre el Volcán
y los grandes bulevares.
Que ya no importa en qué avenida
o calle detengo mis manos
y desde qué pasaje
me despiden tus besos
Voy a otras ciudades, a ciudades de frío
y ciudades de fuego a recoger mi pan y mi agua.
A ciudades grises y blanquecinas a comprar tu leche y tu cereal.
Y en todas ellas, tu alegría me alimenta
y en todas tu recuerdo es mi urgencia.
(2002)
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