Clama mi corazón

AMANT

Poeta adicto al portal
Clama mi amante corazón: ¡Te amo!,
lanzando al viento
dos palabras cual dardos,
que de súbito caen.
Han errado
al blanco rojo del tuyo.

Clama mi amante corazón: ¡Bésame!
y cual ave, con osadía,
emprende el vuelo fatídico
por el oscuro firmamento de tu desamor
como Ícaro hacia el sol
y su inminente caída libre
es el último bocado de libertad
que degusta.
Al desplomarse la veo herida
entre los agudos peñascos
de la soledad,
manando sangre cristalina
por los iridiscentes manantiales
de mis ojos.

Clama mi enamorado corazón: ¡Mírame!,
encendida brasa entre la penumbrosa
y mundanal realidad,
que con señales de luz
un mensaje envía,
esperando que lo entiendas,
mas ni siquiera
una mirada
te dignas a brindarle.
Y aunque tu indiferencia
es estiercol petulante,
a mi amor, eterna madreselva
que abraza mi alma,
hace crecer.

Clama mi enamorado corazón: ¡Ámame!,
a cada látido,
y su clamor hace eco en el cielo
y hasta las nubes lloran al oirlo.
Entonces se acerca a tí,
cauteloso,
con una llave en la mano,
la llave del amor,
que hasta las puertas del cielo abre,
pero desafortunadamente,
por azares del destino
o por un capricho de Cupido
la tuya hermética y rojiza, no
¡esa no!​
 
Última edición:
En Verdad Clama Con Desesperacion Tu Corazon Amiga, Se Siente En Cada Letra De Este Bellisimo Poema...te Quedo Espectacular..un Placer Leerte Besos Y Mil Abrazos Y Mis Estrellitas Para Que AcompaÑen Esta Bella Composicion
 
con esos sentimientos logico te amaran dia a dia segundo a segundo y lograras ser el mar que se hunde en la arena felicidades chitto
 
la desesperación de un corazón con ganas de amar y ser amado, encantador poema de amor has creado

LUIS
 
Clama mi amante corazón: ¡Te amo!,
lanzando al viento
dos palabras cual dardos,
que de súbito caen.
Han errado
al blanco rojo del tuyo.

Clama mi amante corazón: ¡Bésame!
y cual ave, con osadía,
emprende el vuelo fatídico
por el oscuro firmamento de tu desamor
como Ícaro hacia el sol
y su inminente caída libre
es el último bocado de libertad
que degusta.
Al desplomarse la veo herida
entre los agudos peñascos
de la soledad,
manando sangre cristalina
por los iridiscentes manantiales
de mis ojos.

Clama mi enamorado corazón: ¡Mírame!,
encendida brasa entre la penumbrosa
y mundanal realidad,
que con señales de luz
un mensaje envía,
esperando que lo entiendas,
mas ni siquiera
una mirada
te dignas a brindarle.
Y aunque tu indiferencia
es estiercol petulante,
a mi amor, eterna enredadera
que abraza mi alma,
hace crecer.

Clama mi enamorado corazón: ¡Ámame!,
a cada látido,
y su clamor hace eco en el cielo
y hasta las nubes lloran al oirlo.
Entonces se acerca a tí,
cauteloso,
con una llave en la mano,
la llave del amor,
que hasta las puertas del cielo abre,
pero desafortunadamente,
por azares del destino
o por un capricho de Cupido
la tuya hermética y rojiza, no
¡esa no!​



Como el famoso cuadro de Munch, este poema es un inmenso y aterrador grito que a todos llega, menos al alma a quien se dirige...tu lo has dicho...Cupido puede ser caprichoso cuando flecha los corazones de nosotros los mortales...RRR
 
Clama mi amante corazón: ¡Te amo!,
lanzando al viento
dos palabras cual dardos,
que de súbito caen.
Han errado
al blanco rojo del tuyo.

Clama mi amante corazón: ¡Bésame!
y cual ave, con osadía,
emprende el vuelo fatídico
por el oscuro firmamento de tu desamor
como Ícaro hacia el sol
y su inminente caída libre
es el último bocado de libertad
que degusta.
Al desplomarse la veo herida
entre los agudos peñascos
de la soledad,
manando sangre cristalina
por los iridiscentes manantiales
de mis ojos.

Clama mi enamorado corazón: ¡Mírame!,
encendida brasa entre la penumbrosa
y mundanal realidad,
que con señales de luz
un mensaje envía,
esperando que lo entiendas,
mas ni siquiera
una mirada
te dignas a brindarle.
Y aunque tu indiferencia
es estiercol petulante,
a mi amor, eterna enredadera
que abraza mi alma,
hace crecer.

Clama mi enamorado corazón: ¡Ámame!,
a cada látido,
y su clamor hace eco en el cielo
y hasta las nubes lloran al oirlo.
Entonces se acerca a tí,
cauteloso,
con una llave en la mano,
la llave del amor,
que hasta las puertas del cielo abre,
pero desafortunadamente,
por azares del destino
o por un capricho de Cupido
la tuya hermética y rojiza, no
¡esa no!​

Que bella composición amiga mía, que bella. La he leído varias veces y no me cansa volve a ella. Hay que encontrar su ritmo (me gusta bailar con la poesía) pero cuando lo encuentras, solo te lleva. Felicitaciones. Me ha gustado mucho.
Álvaro
 
Bellas letras,y bellos sentimientos amiga,no siempre cupido tiene trabajo.Seguro k sile das un poco de tiempo encontrara hueco donde acumular, esos corazones perdios.Un abrazo
 

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