Ha pasado el tiempo;
más de un año amándote a lo lejos;
tus últimas palabras fueron,
¡hablamos luego!.
Bendiciones lanzo al viento
al no haber estado a tiempo
para acompañarte ese 27 de febrero;
¡luego!, la noticia que parió mi tormento.
Más de un año amándote a lo lejos;
ser inexpugnable, fuente de inspiración,
Dueña de la mitad de mi alma,
Ser con quien comparto mis secretos.
Sentado abrazo mi cuerpo,
Entrelazo mis manos,
Inundo mi alma en llanto
Y anudo mi garganta para no lanzar improperios.
Mi cuerpo se resiste a doblegar,
Mi alma es campo de batalla,
Mi Espíritu se abre al Padre y clama,
Ruega benevolencia para la otra mitad de mi alma.
Más de un año amándote a lo lejos;
¡De Venezuela a Chile hay largo trecho
Para cuerpos vulnerables más no para el sentimiento
Pues te amo más que a mi ser maltrecho!.
¡Señor te ruego ahora y a cada momento,
Ten mi otra mitad del alma en resguardo;
Ten piedad, cuídale, dale consuelo
Dale como a mí tu amor eterno!.
Aquí sentado padeciendo la angustia del silencio;
Así como más de un año he amado a lo lejos,
34 horas he padecido con la misma intensidad el tormento
De no saber que ha sido del ser dueño de mi amor terreno y eterno.
¡Padre en Nombre de Jesús Cristo a ti encomiendo!;
Esperanzado de tu benévola mano;
Solicitándole para mi amor terreno
Tu amor, fortaleza y sustento.
Sibelius.
Última edición: