ALYA
Poeta fiel al portal
Hasta cuando tendré que obligar a mis ojos
a mirar las crueldades y las hipocresías
las bestiales bondades que son crueles despojos
migajas repartidas a tantas manos vacías
Hasta cuando tendré que aguantarle la farsa
disfrazan de misericordia sus viles intenciones
obnubilan la gente con palabras baratas
y reciben a cambio alegres bendiciones
Ignorante mi pueblo siempre cae en la trampa
de creer que le sirven, cuando de él se sirven
engañado mil veces con promesas baratas
y el pobre en su brecha sin lograr que lo miren
Y hay tanta nobleza sembrada en esta tierra
tanta gente empeñada en construir futuro
mas los pequeños esfuerzos no acaban la miseria
y los sueños se pierden en túneles oscuros
Millonarios de turno exhibiendo impunemente
riquezas adquiridas con la sangre del pobre
que deja en los impuestos el sudor de su frente
y recibe miseria, lo que al rico le sobre
Tanta desigualdad no concibe mi alma
robar la dignidad es terrible pecado
jugar con los derechos, arrebatar la calma
de aquel que nada tiene, aun siendo tu hermano
Educación digna, de calidad
salud garantizada a todos por igual
trabajo para el hombre que busca la igualdad
justicia sin colores, con voz imparcial
El día que se levante un valiente en mi pueblo
y entienda que el gobierno no es un simple teatro
para vender los dramas y exhibir los juegos
con un pésimo guion y actores baratos
El día que aparezca alguien con corazón
que olvidando intereses tenga prestos sus oídos
para escuchar atento del pueblo la razón
y saber dar respuestas como un padre a sus hijos
Y si llega ese día sabré que no fue en vano
las voces levantadas, las lágrimas caídas
las espinas sembradas como clavo en mi mano
por la rabia altanera de mi pluma parida
Y mientras llega ese anhelado día
como utópico sueño quizás inalcanzable
seguirán mis palabras clamando rebeldía
aunque tengan el costo preciado de mi sangre
a mirar las crueldades y las hipocresías
las bestiales bondades que son crueles despojos
migajas repartidas a tantas manos vacías
Hasta cuando tendré que aguantarle la farsa
disfrazan de misericordia sus viles intenciones
obnubilan la gente con palabras baratas
y reciben a cambio alegres bendiciones
Ignorante mi pueblo siempre cae en la trampa
de creer que le sirven, cuando de él se sirven
engañado mil veces con promesas baratas
y el pobre en su brecha sin lograr que lo miren
Y hay tanta nobleza sembrada en esta tierra
tanta gente empeñada en construir futuro
mas los pequeños esfuerzos no acaban la miseria
y los sueños se pierden en túneles oscuros
Millonarios de turno exhibiendo impunemente
riquezas adquiridas con la sangre del pobre
que deja en los impuestos el sudor de su frente
y recibe miseria, lo que al rico le sobre
Tanta desigualdad no concibe mi alma
robar la dignidad es terrible pecado
jugar con los derechos, arrebatar la calma
de aquel que nada tiene, aun siendo tu hermano
Educación digna, de calidad
salud garantizada a todos por igual
trabajo para el hombre que busca la igualdad
justicia sin colores, con voz imparcial
El día que se levante un valiente en mi pueblo
y entienda que el gobierno no es un simple teatro
para vender los dramas y exhibir los juegos
con un pésimo guion y actores baratos
El día que aparezca alguien con corazón
que olvidando intereses tenga prestos sus oídos
para escuchar atento del pueblo la razón
y saber dar respuestas como un padre a sus hijos
Y si llega ese día sabré que no fue en vano
las voces levantadas, las lágrimas caídas
las espinas sembradas como clavo en mi mano
por la rabia altanera de mi pluma parida
Y mientras llega ese anhelado día
como utópico sueño quizás inalcanzable
seguirán mis palabras clamando rebeldía
aunque tengan el costo preciado de mi sangre
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