Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy, como si no nos viésemos,
el ídolo fue aplastado por el cieno
de un corazón destemplado y polar.
Hoy la vida se voló de todos los
balcones
y tu dolor se desgajó en madejas,
lo trituró la cizaña, se desbarrancó
en la ciénaga de los rencores y lo
aplastó el desuso.
Hoy aparecen dudas que complacen
las dudas, perdones que rechazan
perdones y en ese acendrado rencor
te alegras,
reniegas del renacer,
dejas las cuitas por culpas secretas
que ensucian tu hermoso rostro rehuído.
Hoy, no miras ya que no puedes, la
marchitez de los días,
Hoy , no inclinas tu faz desencajada
porque los molinos son piedras que
trituran.
No aspiras al amor que no apeteces,
sólo arrastras los pies de tu universo
diseñado sólo por Dios para vivir de
sueños.
Hoy has quebrantado de nuevo tu pobre
y furtivo corazón.
el ídolo fue aplastado por el cieno
de un corazón destemplado y polar.
Hoy la vida se voló de todos los
balcones
y tu dolor se desgajó en madejas,
lo trituró la cizaña, se desbarrancó
en la ciénaga de los rencores y lo
aplastó el desuso.
Hoy aparecen dudas que complacen
las dudas, perdones que rechazan
perdones y en ese acendrado rencor
te alegras,
reniegas del renacer,
dejas las cuitas por culpas secretas
que ensucian tu hermoso rostro rehuído.
Hoy, no miras ya que no puedes, la
marchitez de los días,
Hoy , no inclinas tu faz desencajada
porque los molinos son piedras que
trituran.
No aspiras al amor que no apeteces,
sólo arrastras los pies de tu universo
diseñado sólo por Dios para vivir de
sueños.
Hoy has quebrantado de nuevo tu pobre
y furtivo corazón.