Gilmar Antonio
Poeta recién llegado
Mi mente está en el vigésimosexto planeta del sistema solar,
conversando con otras mentes terrícolas, saludándose cordialmente,
gozando de una paz exorbitante. Suelen concentrarse espontáneamente en la magia de los momentos,
no dañan a nadie y ven con el corazón.
Mientras tanto allá abajo las almas comentan los problemas sociales, reclaman a las autoridades y discuten de política, establecen la negativa del mundo y todas sus barbaridades.
No saben cuánto se pierden.
conversando con otras mentes terrícolas, saludándose cordialmente,
gozando de una paz exorbitante. Suelen concentrarse espontáneamente en la magia de los momentos,
no dañan a nadie y ven con el corazón.
Mientras tanto allá abajo las almas comentan los problemas sociales, reclaman a las autoridades y discuten de política, establecen la negativa del mundo y todas sus barbaridades.
No saben cuánto se pierden.