Alexandro
Poeta adicto al portal
II
Querido piano aquí estoy, guardada en mi estuche
hace tiempo que no se nada de ti,
hace tiempo que no escucho tus cuerdas
vibrar con cada nota, con cada pasión que me entregabas,
que es de ti piano, ¿que es de ti?
Amada, amada mía clarinete, ¿que haces guardada tu tan bella,
tan dorada, en un estuche tan negro, tan triste
tan solitaria? como una tumba sin ser enterrada,
aquí estoy a el esperando que venga y toque
mis teclas con sus dedos, que ese anillo plateado
en su dedo índice lo vuelva a ver yo enfrente mio
y sentir toda esa energía desbocada dentro de su ser sentirse
libre de vuelta conmigo con mis teclas,
clarinete amada mía tu que estas tan guardada,
en ese cofre negro sin ser enterrada porque no vuelves a salir y
llenarte de ese aire sensual lleno de
magia, pasión y dulzura de tu amada.
Hay piano mió si tú supieses que aquí estoy intentando
algunas veces, pero me es imposible siento el
calor de su respiración recorriendo mi interior,
pero lo hace con una tristeza que juro me desgarra
y mis notas salen tal cual como si ante su alma,
no son notas, no es pasión son gritos de dolor,
Piano mió. piano mió ya no tengo más dolor
que el de mi ama con cada respiración dentro mió
hace sentir a cada momento.
Clarinete, clarinete mió que tanto te extraño
como siento saber al oír de tus gritos, de tu dolor,
si pudiese con mis cuerdas abrazarte
y juntos hacer que esta sonata no sea un trémulo
sino mas bien sea amor, si tu supieses lo que mis
cuerdas tienen que aguantar,
ese toque suave como no queriendo ejecutar,
algunas veces esa fuerza que romperá mis cuerdas
dejándome sin nada, dejándome sin sentir,
que puedo volver a vivir de nuevo esas notas sublimes
que junto a ti llegábamos al cielo,
junto al clímax de esta pasión, donde mis cuerdas vibraban
y no se detenían nunca por la fuerza de este amor,
ojala mis cuerdas pudiesen abrazarte y así mitigar tu dolor,
mitigar ese grito y que vuelvas a sentir que las
notas que salen dentro tuyo sean como de un ruiseñor,
tan hermosas, tan llenas de amor.
III
¡Piano!, OH piano mió vuélveme a cubrirme con tus notas,
con el calor de esa madera, hazme sentir segura dentro
de tu armazón de bronce, hazme sentir que tus cuerdas
que acuñan la pasión de tu amo, vuelvan a acariciarme
y entrar dentro mió y hacerme sentir segura,
¡piano mió!, por favor no te detengas y hazme sentir
de nuevo dentro tuyo que no existe mayor sonido
que el que tu y yo juntos conjugamos a cada momento cada día,
en cada noche, cuando ellos dos extenuados, se sientan juntos
y ella me acaricia con sus manos suaves
sintiendo el calor de su aire que sale de sus pulmones
entreverados con los de el, y tu piano, el sentado al lado tuyo
sacándote tus mejores notas, tus mejores alegrías
para luego quedarnos los dos en silencio nuevamente
y ver que ellos dos se aman como siempre tú y yo,
piano amado mió nos hemos amado.
Clarinete, clarinete amada mía venid refugiarte dentro mió
que mis maderas de cedro te protegerán y
con mi armazón de bronce nada te pasara,
y con mis cuerdas de hierro y bronce, te entrelazare
con cada tecla tuya clarinete amada mía,
estaremos los dos juntos como ellos dos
amándonos con notas sublimes de esta sonata de amor.
Clarinete amada mía aquí te espero yo
Parte de tres poemas en un libro de poesia que estoy escribiendo, titulado Notas y poemas del corazon. Dedicado a mi musa inspiradora, para ti Princesa, que no necesito decir tu nombre por que lo grito todos los dias. TE amo...