IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Entre latitudes y cielo,
las raíces emergen,
como cuna sagrada,
como vida dorada,
dotados de un sentir mágico,
los árboles laten, no con un corazón,
laten en sus adentros, con su esencia,
con calma de roble,
el agua toma forma
según los sonidos del santuario,
el alma se materializa,
y no hay sueño que se deje de vivir,
los sentidos, intensificados,
forman una percepción milagrosa,
de placer corpóreo,
entre suelos existe,
lo que la mente calla,
entre horizontes subsiste
la razón del pleno existir,
serán las melodías bendecidas,
de una sinfonía de altura,
tan pura,
como la clarividencia divina,
tan alta,
como la inmensidad de todo universo.
las raíces emergen,
como cuna sagrada,
como vida dorada,
dotados de un sentir mágico,
los árboles laten, no con un corazón,
laten en sus adentros, con su esencia,
con calma de roble,
el agua toma forma
según los sonidos del santuario,
el alma se materializa,
y no hay sueño que se deje de vivir,
los sentidos, intensificados,
forman una percepción milagrosa,
de placer corpóreo,
entre suelos existe,
lo que la mente calla,
entre horizontes subsiste
la razón del pleno existir,
serán las melodías bendecidas,
de una sinfonía de altura,
tan pura,
como la clarividencia divina,
tan alta,
como la inmensidad de todo universo.