Escobedo
Poeta asiduo al portal
Claro de Luna es una serenata
de aquel Sordo Divino,
pero además de embriagadora música,
es para mí penúltimo suspiro
pues en aquel claro de luna,
aquel claro de luna tuyo y mío,
el rayo azul de amor,
fusionó nuestras almas, nuestro sino.
No escuchamos entonces la sonata,
ni escuchamos el canto de los grillos;
oímos solamente campanadas
que llegaban de allende ningún sitio,
y la luna en su claro sonreía
al unirse tus labios y los míos.
Y siempre qe recuerdo aquel momento,
se me escapa el penúltimo suspiro.
Juan de Escobedo,08/07/2010
de aquel Sordo Divino,
pero además de embriagadora música,
es para mí penúltimo suspiro
pues en aquel claro de luna,
aquel claro de luna tuyo y mío,
el rayo azul de amor,
fusionó nuestras almas, nuestro sino.
No escuchamos entonces la sonata,
ni escuchamos el canto de los grillos;
oímos solamente campanadas
que llegaban de allende ningún sitio,
y la luna en su claro sonreía
al unirse tus labios y los míos.
Y siempre qe recuerdo aquel momento,
se me escapa el penúltimo suspiro.
Juan de Escobedo,08/07/2010