Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Otra carta de Claudia, a la que no se que responder. Sus sueños complejos, me dejan al margen de todo consejo. No puedo hacer mas que escucharla y esperar...Esperar si estas cosas son sólo fruto de su mente, o si soy yo quien no puede acercase a su realidad.
Prefiero que sea ella quien lo cuente, quien describa sus vivencias, yo no seria capaz.
Me dices que avance amiga mía...Y llevo tanto tiempo pensando en tu consejo que he llegado a vivirlo en esos momentos de ausencia, donde salgo de esta cárcel que es mi mente.
Me pongo a andar sola como siempre...en esta oscuridad que ya es tan habitual. A veces, hasta dudo de la existencia del sol.
Solo veo los colores a lo lejos, siempre son almas las que lo portan...yo no debo desprender ningún color, pues nada a mi lado brilla.
Mas sigo caminando, para no hundirme en el barro. Pero ahí esta de nuevo, está él y me lo impide. Apenas doy dos pasos y me para. No puedo verle el rostro, pero si toda su silueta. Por momentos, parece que se difumina, y me pregunto si debo correr, y huir de él. mas parece conocer mis pensamientos, pues cuando alzo la vista, es solo ilusión, él no se ha ido, nunca se va.
Todas las almas avanzan, mas yo permanezco en este lugar lúgubre, húmedo, oscuro…
Le pregunto si es mi adversario...pero no me responde.
Aunque no me daña, me infunde algo de miedo. Aunque por otro lado me da seguridad. Intento tocarle, pero es como nube, como una sombra de amor que me frena.
Le quiero, mas me es lejano...no se que ocurre entre él y yo.
Le grito, ¡por que me hieres, por qué no me dejas ir al paso de los demás! Y de pronto, me acribillan las puntas de pinceles, y por un momento, llueve luz del cielo, y veo lienzos donde hablo con muchos, abrazo a otros, aspiro el aroma de las flores, corro por una montaña, respiro aire, camino libre, doy besos y amo...
Todo un mundo de vida.
Mas yo, despierto y sigo allí, bajo la sombra de aquel extraño árbol. Con los pies descansando en un riachuelo, al que me entrego a su melodía.
Y él, él trae a mi memoria todas esas paradas de mi vida, en que ha sido necesario tomar aliento, y recordar quien es el que me carga. Quien prometió estar a mi lado.
Él entonces, inclina su cabeza, creo que llora...como yo.
El está de pie apoyado en aquel árbol, a mi lado , sus frutos son como manzanas rojas, brillantes...Yo me siento bajo su sombra. A esperar. No se que...Pero ahora soy yo quien no quiere avanzar, ahora quiero seguir a su lado. Quiero saber quien es, y quiero saber porqué me ama, porqué le amo.
Quizá,amiga mía, necesito escuchar la melodía de aquel riachuelo que moja mis pies, durante un tiempo. Quizá necesito comer solo de los frutos del manzano…quizá necesito un tiempo mas, a solas con él…
Quizá, quizá sea él mi único país...mi único alimento.
Recordé por un momento, algo que en tus tiempos de amor dijiste: Que te sentaste a la sombra del amado, y su fruto fue dulce a tu paladar...
Y ahora quiero sentarme, necesito quietud, ahora le deseo, ahora, quiero escucharle…
SHA.