incrustado en un clavo de plomo derretido
mi corazón horada las penas que le dejó
la lluvia de tus amores, el prendido
horror de tus labios y tu enojo.
Y ahora, cabizbajo de ilusiones,
recorro la triste calle de las amarguras
dibujando con estaño y fuego
las suturas de mi pecho.
¡Pero al menos he aprendido!
y así resuelto... me convenzo,
me reanimo y me contesto....
¿no será que por amarte
es por lo que te he perdido?.
mi corazón horada las penas que le dejó
la lluvia de tus amores, el prendido
horror de tus labios y tu enojo.
Y ahora, cabizbajo de ilusiones,
recorro la triste calle de las amarguras
dibujando con estaño y fuego
las suturas de mi pecho.
¡Pero al menos he aprendido!
y así resuelto... me convenzo,
me reanimo y me contesto....
¿no será que por amarte
es por lo que te he perdido?.