Leonardo Velazcoaran
Poeta asiduo al portal
Los domingos nunca se pasan,
se quedan agrietados en los pies.
Tengo ganas de verte.
No sé por qué dije a las siete,
si te quiero desde las seis.
Ya hice un torniquete con las dudas
y ahora la vena sangra,
(no tiene por qué doler).
Me estás jodiendo.
Estás haciendo que te extrañe de más
Soledad de altillo
y de noches sin luna.
Voy hacia a ti como certeza de antaño.
Con una marca en la frente,
con mi estigma de Caín
más fulgurante que nunca.
Voy hacia a ti
perdiéndome en luz de mañana.
Te abro las piernas abriendo el alma
y entre mi desnudez me cubro.
(Esa es mi coartada).
se quedan agrietados en los pies.
Tengo ganas de verte.
No sé por qué dije a las siete,
si te quiero desde las seis.
Ya hice un torniquete con las dudas
y ahora la vena sangra,
(no tiene por qué doler).
Me estás jodiendo.
Estás haciendo que te extrañe de más
Soledad de altillo
y de noches sin luna.
Voy hacia a ti como certeza de antaño.
Con una marca en la frente,
con mi estigma de Caín
más fulgurante que nunca.
Voy hacia a ti
perdiéndome en luz de mañana.
Te abro las piernas abriendo el alma
y entre mi desnudez me cubro.
(Esa es mi coartada).