AntonioG
Poeta recién llegado
Caminaba entonces bajo la lluvia, caminaba, sí, caminaba y la lluvia me mojaba, mientras tenía puesta la vista en la luz que escapaba por la ventana de tu casa, caminaba a tocar la puerta mientras me empapaba.
Yo caminé durante horas, el agua que se desprende de lo alto me mojó hasta los huesos, pero seguí caminando un minuto más bajo la tempestad, con la vista fija en tu ventana, ansioso por tocar la puerta. Bajé el rostro para secarme la humedad y cuando vi mis pies sobre la acera descubrí que hasta entonces no había dado un solo paso, miré al cielo y me volví cobarde, caminé lejos de ti.
Yo caminé durante horas, el agua que se desprende de lo alto me mojó hasta los huesos, pero seguí caminando un minuto más bajo la tempestad, con la vista fija en tu ventana, ansioso por tocar la puerta. Bajé el rostro para secarme la humedad y cuando vi mis pies sobre la acera descubrí que hasta entonces no había dado un solo paso, miré al cielo y me volví cobarde, caminé lejos de ti.