Con recetas, los dogmas se cocinan
en concilios de ilustres virtuosos,
aunque en razonamientos sean sosos
a los pobres de espíritu iluminan.
Son platos con efectos que alucinan,
por sobrenaturales misteriosos
por ser autoritarios, belicosos
y al ser inamovibles, no caminan.
Virtudes, que a discursos complementan
ricos en aditivos eficaces
que en sabores, la gloria experimentan.
Son en sus postulados lenguaraces
y el premio y el castigo así fomentan,
siendo en sus advertencias contumaces.
Amadeo.
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