Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Cogí tu mano y te leí mi amor
quedé petrificado
cuando leíste mi alma
en tus susurros
y agarre mi sueños
y los deslicé en tus labios
así como un beso que ardió en mis lágrimas
mientras los tiempos cambiaban
nos hacíamos mayores
y el destino nos unía
eso era lo más bello del amor
así aplaudo al corazón
que nos decía la vida hablando en poemas
nuestra imaginación nos aumentaba la grandeza
por haberte amado
por haberte tenido
y por haber llorado tu muerte
el día que nos separó el destino
agarré tu cuerpo
y abracé tus sueños
porque estaba llorando
pero a la vez te amaba
y así entre tus escenas
me quede en tu recuerdo
nunca más conocí el amor
era como cuando quieres ver al mar
y lo dejas de ver para siempre
todo era muy triste
pero a la vez romántico
las escenas han llegado a mis pupilas
noche de rimas para tus versos
amor entre tu escena
así se recogieron mis labios
cuando los cogió nuestro hijo
el único al que habíamos creado
y allí en la tumba
salían nuestros huesos abrazados
y allí en la noche
me coloreaste
del mismísimo arco iris
allí en la noche
nos vio nuestra alma en una sola
a horas de escribirte el beso más bello del mundo
en la noche se podía ver al mar
esa agua que pasaba por nuestra emoción
susurrando nuestro caminar
allí donde quedaba escrito el tiempo
y donde nuestro hijo nos llevaba las flores
para que oliéramos a un néctar
que solo el aroma del amor lo puede hacer nacer,
ahora que estamos en el recuerdo de nuestro hijo
que sea el que haga la leyenda
que escriba estos versos
que los haga repetir en su cabeza
que se oigan a las golondrinas cantar
a los labios de los ruiseñores hablar
y ahora que vamos camino
de llegar al tren del cielo
estación del andén numero 43
allí nos esperara nuestro hijo
el día que le llegue la hora
de nuevo en un amanecer nublado
en las poesías del sueño
del tiempo que se desglosa
en donde el tren recoge a los pasajeros
para que le lleguen sus estados de ánimo
según haya sido su muerte
pero el amor no cambiará
esta hecho para soñar
esta hecho para besar
más nunca morir
en los abanicos que se abren
y encienden a las palabras
mírame niña del alma
que los besos coronaran nuestras escenas
allí donde la luna se hechiza
donde las nubes se miman
y donde los corazones se evaporan
hasta renacer
por eso te escribo esta carta de amor
antes de ver todo esto
yo ya lo sabía
algo me lo dijo
y ahora que veo como nuestro hijo se hace mayor
podemos descansar en paz
con nuestro romance
aun hay vida
esa que Dios nos da
para hablar al oído
susurrando mis besos por todo tu cuerpo
ahora que se lo que va a pasar
te quiero
juro que te quiero
prometo que te tengo
y por más que crezca el mar
siempre nos quedará la fantasía
esa que practicamos
para ser eternos.
Cogí tu mano y te leí mi amor
quedé petrificado
cuando leíste mi alma
en tus susurros
y agarre mi sueños
y los deslicé en tus labios
así como un beso que ardió en mis lágrimas
mientras los tiempos cambiaban
nos hacíamos mayores
y el destino nos unía
eso era lo más bello del amor
así aplaudo al corazón
que nos decía la vida hablando en poemas
nuestra imaginación nos aumentaba la grandeza
por haberte amado
por haberte tenido
y por haber llorado tu muerte
el día que nos separó el destino
agarré tu cuerpo
y abracé tus sueños
porque estaba llorando
pero a la vez te amaba
y así entre tus escenas
me quede en tu recuerdo
nunca más conocí el amor
era como cuando quieres ver al mar
y lo dejas de ver para siempre
todo era muy triste
pero a la vez romántico
las escenas han llegado a mis pupilas
noche de rimas para tus versos
amor entre tu escena
así se recogieron mis labios
cuando los cogió nuestro hijo
el único al que habíamos creado
y allí en la tumba
salían nuestros huesos abrazados
y allí en la noche
me coloreaste
del mismísimo arco iris
allí en la noche
nos vio nuestra alma en una sola
a horas de escribirte el beso más bello del mundo
en la noche se podía ver al mar
esa agua que pasaba por nuestra emoción
susurrando nuestro caminar
allí donde quedaba escrito el tiempo
y donde nuestro hijo nos llevaba las flores
para que oliéramos a un néctar
que solo el aroma del amor lo puede hacer nacer,
ahora que estamos en el recuerdo de nuestro hijo
que sea el que haga la leyenda
que escriba estos versos
que los haga repetir en su cabeza
que se oigan a las golondrinas cantar
a los labios de los ruiseñores hablar
y ahora que vamos camino
de llegar al tren del cielo
estación del andén numero 43
allí nos esperara nuestro hijo
el día que le llegue la hora
de nuevo en un amanecer nublado
en las poesías del sueño
del tiempo que se desglosa
en donde el tren recoge a los pasajeros
para que le lleguen sus estados de ánimo
según haya sido su muerte
pero el amor no cambiará
esta hecho para soñar
esta hecho para besar
más nunca morir
en los abanicos que se abren
y encienden a las palabras
mírame niña del alma
que los besos coronaran nuestras escenas
allí donde la luna se hechiza
donde las nubes se miman
y donde los corazones se evaporan
hasta renacer
por eso te escribo esta carta de amor
antes de ver todo esto
yo ya lo sabía
algo me lo dijo
y ahora que veo como nuestro hijo se hace mayor
podemos descansar en paz
con nuestro romance
aun hay vida
esa que Dios nos da
para hablar al oído
susurrando mis besos por todo tu cuerpo
ahora que se lo que va a pasar
te quiero
juro que te quiero
prometo que te tengo
y por más que crezca el mar
siempre nos quedará la fantasía
esa que practicamos
para ser eternos.
Ayyy Sergio, qué versos más emotivos y llenos de belleza, su romanticismo llega a tocar el corazón. Las metáforas y bellas imágenes acrecientan su contenido dulce y enamorado . Me ha encantado leerte querido amigo. Besazos y miles de estrellas se cobigen en tu hermoso cielo.