Vlad Kanon
Poeta fiel al portal
Colegio Fantasma
Tiempos atrás en estos muros
se escuchaban nombres
Presente decían algunas voces;
ruidos, risas y gritos
se escuchaban.
Pregonaban a montones:
Pongan atención
Pongan atención,
decía una voz.
En los pasillos corre un rumor,
cerca de los baños
llora un menor;
su sangre corre por las grietas,
el conserje descubrió la terrible tragedia.
Quién te abandonó, de tus brazos ¡Huyó!
¡Oh!, el silencio no puede acallar
todas las malas intenciones,
en forma de incienso, la condena vuela:
las fornicaciones que hubieron
en ésta vieja escuela.
¿Qué hubo aquí? ¿Qué paso aquí?
Por las noches las luces se encienden y apagan,
se escuchan ruidos de pupitres
moviéndose con faena;
surgen sombras con las luna llena,
las ventanas crujen sin parar.
Las hojas de los árboles danzan,
caen sobre la arena.
En los cafetines resuenan
los platos y las llamas de la hoguera,
en la cancha se escuchan rebotes,
rugen voces de soberbios titanes,
gritos de falta, de alguna u otra guerra.
Los libros pasan sus páginas,
los cuadernos caen y dejan ver las tareas.
En las pizarras se escriben
trazos de viejas cadenas,
se escuchan golpes
Himnos de solemnes voces.
Veo viejas banderas,
próceres en formaciones
¡Crímenes atroces!
Bandas con diversos actores
¿Qué paso aquí? ¿Qué hubo aquí?
Pongan atención
Pongan atención,
decía una voz.
En los pasillos corre un rumor,
cerca de los baños
llora un menor;
su sangre corre por las grietas,
el conserje descubrió la terrible tragedia.
En la niebla se descubren sus puertas,
el tiempo lo abandonó
¡En pesadilla se tornó!
Ruinas se ven mientras no andan las tinieblas,
pero que diabólica sensación
Viven en condena bajo una maldición,
esperan una nueva presa
Llaman a los culpables a tal terrible prisión.
¡Cierra tus puertas,
mientras truena la sirena!
Clama una temible voz:
!Siéntense todos! ¡Pongan atención!.
En los pasillos no corre ningún rumor
Cerca de las puertas escucho una lección,
miles de interrogantes,
implorando saber cómo salir de ésta prisión
¿Escuchas mi voz?
¡Pon atención!
Tiempos atrás en estos muros
se escuchaban nombres
Presente decían algunas voces;
ruidos, risas y gritos
se escuchaban.
Pregonaban a montones:
Pongan atención
Pongan atención,
decía una voz.
En los pasillos corre un rumor,
cerca de los baños
llora un menor;
su sangre corre por las grietas,
el conserje descubrió la terrible tragedia.
Quién te abandonó, de tus brazos ¡Huyó!
¡Oh!, el silencio no puede acallar
todas las malas intenciones,
en forma de incienso, la condena vuela:
las fornicaciones que hubieron
en ésta vieja escuela.
¿Qué hubo aquí? ¿Qué paso aquí?
Por las noches las luces se encienden y apagan,
se escuchan ruidos de pupitres
moviéndose con faena;
surgen sombras con las luna llena,
las ventanas crujen sin parar.
Las hojas de los árboles danzan,
caen sobre la arena.
En los cafetines resuenan
los platos y las llamas de la hoguera,
en la cancha se escuchan rebotes,
rugen voces de soberbios titanes,
gritos de falta, de alguna u otra guerra.
Los libros pasan sus páginas,
los cuadernos caen y dejan ver las tareas.
En las pizarras se escriben
trazos de viejas cadenas,
se escuchan golpes
Himnos de solemnes voces.
Veo viejas banderas,
próceres en formaciones
¡Crímenes atroces!
Bandas con diversos actores
¿Qué paso aquí? ¿Qué hubo aquí?
Pongan atención
Pongan atención,
decía una voz.
En los pasillos corre un rumor,
cerca de los baños
llora un menor;
su sangre corre por las grietas,
el conserje descubrió la terrible tragedia.
En la niebla se descubren sus puertas,
el tiempo lo abandonó
¡En pesadilla se tornó!
Ruinas se ven mientras no andan las tinieblas,
pero que diabólica sensación
Viven en condena bajo una maldición,
esperan una nueva presa
Llaman a los culpables a tal terrible prisión.
¡Cierra tus puertas,
mientras truena la sirena!
Clama una temible voz:
!Siéntense todos! ¡Pongan atención!.
En los pasillos no corre ningún rumor
Cerca de las puertas escucho una lección,
miles de interrogantes,
implorando saber cómo salir de ésta prisión
¿Escuchas mi voz?
¡Pon atención!
Vlad Kanon