marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y vuelo persistente en tu mirada
me abrigo en tus pestañas,
adornando esos bellos verdes
que registra tus ojitos
discrimino miel, cilantro
canela, azufre.
pasteles que colorean aquel óleo
para plasmar la contemplación exacta
de aquellos ojos, los míos.
Derivo en tu nariz,
cordillera de pecas,
minucioso chocolate que revolotea
si un dictamen establecido.
Me asiento en tu boca,
suave colchón de fresa
frontis de surcos
delicia del primer deseo.
Y experimento la caída de tu cuello
Región de sales,
Surtido presente,
que se lleva mi boca
al delirio.
Conciso mariposeo
para unirme a ti en este pasar
y seguir degustando
del mar que arrulla tu ser.
me abrigo en tus pestañas,
adornando esos bellos verdes
que registra tus ojitos
discrimino miel, cilantro
canela, azufre.
pasteles que colorean aquel óleo
para plasmar la contemplación exacta
de aquellos ojos, los míos.
Derivo en tu nariz,
cordillera de pecas,
minucioso chocolate que revolotea
si un dictamen establecido.
Me asiento en tu boca,
suave colchón de fresa
frontis de surcos
delicia del primer deseo.
Y experimento la caída de tu cuello
Región de sales,
Surtido presente,
que se lleva mi boca
al delirio.
Conciso mariposeo
para unirme a ti en este pasar
y seguir degustando
del mar que arrulla tu ser.