Ania Kupuri
Poeta recién llegado
Y puse un muro
- Entre mi Mengano y yo -
Tuve miedo de su osadía fina
y de las constantes revueltas
de su aturdido corazón
que gitano, volaba entre cielos
con gruta de arco iris
mientras yo, tapiaba mis ventanas
con terrible alevosía
Pero yo, Zutana…
Me asomaba de vez en vez
lo veía sentado en su ilusión
enamorado y tenaz.
Despertó en mi alma perenganas
esperanzas de ambrosía
y entre su insistencia
y mi curiosidad innata
me fui volviendo arcilla suave.
¡Entonces el muro cayó¡
Abracé a mi Mengano con fuerza
y él susurró a mi oído…
¡Zutana de mi mal!
....Luego
la vida se abrió como gloria
la lluvia derramó su miel
dentro y fuera de un mundo
largo: Absurdamente coloquial.
©
- Entre mi Mengano y yo -
Tuve miedo de su osadía fina
y de las constantes revueltas
de su aturdido corazón
que gitano, volaba entre cielos
con gruta de arco iris
mientras yo, tapiaba mis ventanas
con terrible alevosía
Pero yo, Zutana…
Me asomaba de vez en vez
lo veía sentado en su ilusión
enamorado y tenaz.
Despertó en mi alma perenganas
esperanzas de ambrosía
y entre su insistencia
y mi curiosidad innata
me fui volviendo arcilla suave.
¡Entonces el muro cayó¡
Abracé a mi Mengano con fuerza
y él susurró a mi oído…
¡Zutana de mi mal!
....Luego
la vida se abrió como gloria
la lluvia derramó su miel
dentro y fuera de un mundo
largo: Absurdamente coloquial.
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